Guía para comprar una bicicleta eléctrica – 2017

El sector de la bicicleta eléctrica sigue creciendo en España. Es cierto que todavía nos queda mucho para asemejarnos a otros países europeos en los que las bicicletas eléctricas ya están muy consolidadas, pero las cifras indican que es un sector en alza. En 2014 se vendieron en España 17.656 unidades, lo que representa un espectacular crecimiento del 76% respecto a 2013.

Son cifras llamativas pero en realidad nada desorbitadas. En comparación, en un país como Alemania se vendieron en 2014 cerca de 480.000 bicicletas de este tipo. Ya en 2015, las ventas siguieron creciendo aunque a un ritmo más moderado, con cifras que alcanzaron las 24.604 unidades.

Guía para comprar una bicicleta eléctrica
Guía para comprar una bicicleta eléctrica

Y es que las dificultades para acceder a los núcleos de las grandes ciudades así como el interés de algunas administraciones por impulsar este medio de transporte están haciendo que las bicicletas eléctricas sean cada vez más populares. Ciudades como Madrid o Barcelona ya tienen servicios de alquiler público de bicicletas eléctricas.

Hablaremos a continuación de sus ventajas y de sus inconvenientes, así como de la legislación, las ayudas públicas para comprar una y cuáles son los elementos a tener en cuenta a la hora de hacerse con una bicicleta eléctrica.

¿Qué es una bicicleta eléctrica?

Las bicicletas eléctricas, denominadas formalmente como vehículos de pedaleo asistido y en inglés e-bike, son bicicletas a las que se les ha incorporado un motor eléctrico de baterías que ayuda a reducir el esfuerzo del pedaleo.

En la actualidad existen todo tipo de bicicletas (BTT, de carretera, de paseo, urbanas, de niños, plegables, etc.) que se han convertido en bicicletas eléctricas. Existen también una amplia gama de modelos de motores, con diferentes pesos, potencias y autonomías.

Veamos a continuación qué ventajas y qué inconvenientes presentan este tipo de bicicletas.

¿Cuáles son las ventajas de una bicicleta eléctrica?

Si estás pensando en comprarte una bicicleta eléctrica para dejar el coche en casa en tus desplazamientos diarios estás de enhorabuena. Las ventajas que ofrecen estas bicicletas respecto a otros vehículos son muchas más que los inconvenientes.

  • Reducen el esfuerzo del pedaleo: esta es, obviamente, su principal virtud. El motor eléctrico trabaja a la vez que tú pedaleas y reduce considerablemente la fuerza que debes aplicar, lo que hace que sean más cómodas y menos cansadas que una bicicleta convencional. Por eso, si lo que buscas es desplazarte en bicicleta sin llegar a tu destino sudando a chorros el motor eléctrico puede ser un buen aliado.
  • No contaminan: en comparación con un coche o una moto, las bicicletas eléctricas no producen emisiones y son respetuosas con el medio ambiente. Una característica a tener muy en cuenta en un mundo con ciudades cada vez más contaminantes y ciudades con altos índices de polución. De ello hablamos en esta guía sobre la contaminación en las ciudades y los riesgos para la salud.
  • Ahorras dinero: la recarga del motor eléctrico siempre resultará más barata que llenar de combustible el depósito del coche o de la moto. Además, suelen ser bastante robustas y duraderas y generan pocas averías, por lo que los costes del mantenimiento también se reducen respecto a otros vehículos a motor.
  • Ahorras tiempo: una bicicleta eléctrica te permite moverte con mucha más facilidad por una ciudad que otro vehículo. Muchas grandes ciudades ya disponen de carriles-bici por los que puedes circular y también son más fáciles de aparcar que un coche. Son, en definitiva, una buena alternativa a los atascos y a las largas esperas del transporte público.
  • Cualquier bicicleta convencional tiene su versión eléctrica: con el auge de este tipo de bicicletas, prácticamente todos los modelos tienen una versión eléctrica para quienes lo prefieran. Hablamos de bicicletas de carretera y BTT, pero también de bicis de paseo, bicis urbanas, bicis plegables o bicicletas para niños.
  • Existen modelos muy semejantes a las bicicletas tradicionales: a pesar de que los primeros prototipos eran bicicletas toscas en las que el motor y las baterías llamaban mucho la atención y eran muy pesadas, los novedosos diseños de los últimos años y el auge de las baterías de litio han reducido la visibilidad y el peso de estas piezas y las han integrado en los cuadros, en el pedalier e incluso en los portabidones. Actualmente existen modelos muy discretos en los que apenas se aprecian las piezas eléctricas y que son iguales que las bicicletas tradicionales.
  • Es más saludable: montar en bici, aunque sea por periodos cortos de tiempo, ayuda a llevar un estilo de vida más sano y a acabar con el sedentarismo.

Como ves, sustituir el transporte en coche o moto por una bicicleta eléctrica se parece más a una inversión que a un gasto. A medio-largo plazo, los gastos que genera un coche pueden ser asumidos fácilmente por una bicicleta eléctrica.

¿Cuáles son los inconvenientes de una bicicleta eléctrica?

Hemos hablado de las ventajas, pero las bicicletas eléctricas también tienen algunos inconvenientes que conviene analizar. Los listamos a continuación:

  • El precio: por lo general, es uno de los hándicaps a la hora de hacerse con una bicicleta eléctrica nueva. La complejidad del motor y las baterías encarecen el precio, haciendo que cualquier modelo esté un poco por encima de su modelo análogo de bicicleta no eléctrica. Según el estudio de la Asociación AMBE del año 2015, el precio medio de una bicicleta eléctrica durante ese año fue de 1461€.
  • El peso: la media de peso en este tipo de bicicletas está en unos 20 kilos, muy por encima de las bicicletas convencionales. Dependerá, lógicamente, del tipo de bicicleta del que se trate, pero por lo general el peso del motor y de las baterías aumentará entre 7 y 8 kilos el peso base de la bicicleta. Es un factor a tener muy en cuenta si, por ejemplo, debes subir por las escaleras hasta tu casa habitualmente.
  • La recarga de las baterías: la mayoría de modelos ofrecen la posibilidad de extraer la batería de la bicicleta y enchufarla a la corriente con un cargador propio. Otras deben conectarse directamente sin necesidad de separar la batería de la bici, lo que obliga a tener un espacio amplio para cargarla como un garaje con conexión a la luz. La recarga puede convertirse en una tarea pesada si las baterías son de mala calidad y se gastan rápidamente, si se utiliza la bicicleta con mucha frecuencia o por terrenos muy exigentes que requieren un uso elevado del motor.
  • La velocidad: Por normativa, las bicicletas eléctricas sólo pueden circular a una velocidad inferior a 25km/h. Una vez alcanzan esa cifra, el motor se desactiva y la velocidad depende únicamente de las piernas del ciclista. Si crees que con esa velocidad vas a quedarte corto, no dudes en consultar nuestra guía para comprar motos eléctricas.

¿Cómo escoger la bicicleta eléctrica adecuada?

Si una vez valorados los pros y los contras decides comprar una bicicleta eléctrica, debes tener en cuenta los siguientes condicionantes para elegir la que mejor se adapta a tus intereses. Listamos a continuación aquellos aspectos que hay que valorar:

  • El tipo de bicicleta: es lo primero que debemos plantearnos. Dependiendo del terreno por el que vayamos a transitar elegiremos una u otra. Decíamos más arriba que prácticamente todos los modelos de bicicleta, ya sean para campo o para ciudad, tienen su versión eléctrica así que la oferta se ha ampliado considerablemente.
  • Peso: el peso es otro de los factores a tener en cuenta. Como en una bicicleta convencional, no es lo mismo un cuadro de aluminio que uno de fibra de carbono, pero tampoco es igual el precio. Cuanto menos peso tenga el conjunto más caro será, así que debemos hacer una valoración precio/peso para ver cuál se adapta a nuestro presupuesto. Si no queremos gastarnos demasiado, lo mejor será buscar una opción con buenos componentes aunque el peso global sea algo más elevado. Al final, unos buenos cambios o unos buenos frenos son mucho más útiles que un kilo o dos de menos.
  • Tipos de motor: existen motores con escobillas y motores sin escobillas. Los primeros son más pesados y generan más ruido, aunque son algo más baratos. Los segundos son más ligeros y silenciosos, aunque su precio también es mayor. Lo que tienen en común es que, por normativa, ninguno puede superar los 250W de potencia nominal.
  • Posición del motor: el motor puede estar colocado en la rueda delantera, en la trasera o en el eje central, en cuyo caso transmite directamente la fuerza a los pedales. El motor en la rueda delantera tiene el inconveniente de que coloca más peso en esta parte de la bici y transmite más los golpes y baches hacia los brazos del ciclista. Además, a la hora de circular por superficies deslizantes es más fácil que esta rueda pierda la estabilidad si tiene más peso. Por el contrario, el motor en la rueda trasera hace que la bicicleta sea más estable y cómoda pero también es posible que se pierda parte de la fuerza motriz ya se sitúa sobre el mismo eje que transmite la fuerza del pedaleo.
  • El tipo de baterías y su tiempo de recarga: La mayoría de las bicicletas eléctricas actuales portan baterías de litio. Atrás quedaron los modelos que llevaban baterías de plomo o de níquel/hidruro metálico, ya que las de litio han demostrado una mayor eficacia, mayor durabilidad y también una reducción considerable en el peso. Además, las de litio carecen del llamado “efecto memoria” (un proceso por el cual se crean cristales internos en las baterías cuando no se realizan cargas completas), lo cual aumenta su vida útil.
    El tiempo de recarga es también un factor importante a la hora de elegir una u otra bicicleta. La mayoría de las baterías suelen necesitar unas 3 horas para una carga completa pero hay algunas que necesitan menos tiempo y otras que se extienden incluso hasta las 8 horas o más. Cada fabricante tiene su librillo y conviene hacer una comparativa para elegir la que mejor se adapta a tus necesidades teniendo en cuenta que cuanto menor tiempo de carga necesiten mayor será su precio.
  • Autonomía: Este es un factor muy variable ya que depende de aspectos como el peso de la bici y del ciclista, el tipo de terreno por el que va a circular, el número de veces que va a activarse la batería durante cada trayecto o el nivel de carga previo que lleve. En este sentido, lo que se debe mirar es la capacidad de la batería, que se mide en Watios/hora (Wh), una cifra resultante de multiplicar el voltaje del sistema por los amperios de la batería. Por lo general, la capacidad de la mayoría de las baterías oscila entre los 300 Wh y los 400Wh, con los que se pueden realizar sin problema entre 40 km y 60 km. Existen, sin embargo, algunas marcas que comercializan baterías que alcanzan autonomías de 100km o 150 km para los ciclistas más exigentes.
    El cálculo más aproximado de la autonomía de una batería de litio puede realizarse multiplicando el voltaje (generalmente de 24 o 36 voltios) por los amperios de los que disponga (normalmente entre 8 y 18 Ah) y por la velocidad a la que puede rendir el motor (un máximo de 25 km/h), dividiendo luego la cifra resultante entre la potencia del motor que suele ser de 250W). Así, una batería de 36 voltios y 10 amperios tendrá una autonomía real de 36 kilómetros siempre y cuando circule al máximo rendimiento. Teniendo en cuenta que nunca se circula a la máxima velocidad y que existen controladores del nivel de uso de la batería, la autonomía puede crecer notablemente.
  • Frenos: la mayoría de bicicletas eléctricas urbanas montan todavía frenos de tipo V-Brake, en los que dos zapatas rozan en la llanta para frenar. Su ventaja es que son baratos y tienen un mantenimiento sencillo. Sin embargo, hay también modelos urbanos con frenos de disco mecánicos o hidráulicos. Estos sistemas, mucho más extendidos en las bicicletas de montaña, suelen ofrecer una mayor eficacia de frenado, pero también son más complejos, caros y son más difíciles de reparar si se dañan.
  • Suspensiones: que la bicicleta tenga o no suspensiones es una decisión que debe tomar el usuario. Una suspensión delantera y un amortiguador trasero hacen la bici mucho más cómoda, mejorando la posición de la espalda y reduciendo las vibraciones en los brazos y las muñecas, pero también encarece el precio y abre la posibilidad de tener averías que pueden ser complicadas de reparar y económicamente costosas. En el caso de las BTT la cuestión es si hacerse con una bicicleta que tenga amortiguador trasero o no, puesto que la suspensión delantera es prácticamente imprescindible para aliviar el traqueteo de las pistas y sendas de montaña.

Las mejores marcas

Cada vez más fabricantes se suben al carro de las bicicletas eléctricas. En la actualidad hay decenas de empresas que fabrican o están diseñando prototipos de bicicletas eléctricas. Entre las que ya tienen algún modelo en el mercado, las marcas más destacadas son:

En cuanto a los motores, las marcas más reconocidas son Bosch, Panasonic, Yamaha, Brose y Shimano Steps, entre otras.

Precios de bicicletas eléctricas

Te ofrecemos a continuación una clasificación con diferentes modelos y diversos rangos de precios en los que se pueden encontrar:

Bicicletas eléctricas entre 500 y 750 euros

A2B F4W de 26 pulgadas

Bicicletas eléctricas entre 750 y 1000 euros

Moma – 28 pulgadas y 36V

Bicicletas eléctricas entre 1000 y 1500 euros

Greenway E-Bike 27,5 pulgadas

Fotona Mobility 36V

Fotona Mobility Compact (eléctrica y plegable)

Quipplan q26 F02 city B (eléctrica y plegable)

Quipplan q20 F02 city B (eléctrica y plegable)

Bicicletas eléctricas de más de 1500 euros

Haibike Hardnine 4.0 2017

Winora Y280.X 28 pulgadas

Y si lo que quieres es transformar tu bicicleta tradicional en una bicicleta eléctrica sin tener que comprarte una nueva, no te pierdas la alternativa que te planteamos a continuación: los kits de conversión para bicicletas eléctricas.

Los Kits de Conversión

Para aquellos que no quieren comprar una bicicleta eléctrica nueva existe otra posibilidad para “electrificar” su bicicleta y dejar de sufrir en las pendientes: los llamados kits de conversión. Se trata de un kit con el que se puede convertir casi cualquier bicicleta convencional en una bicicleta eléctrica.

Se compone de un motor, una batería, un sensor de pedaleo que recoge la información relativa al arranque y a la velocidad y un panel de control que se sitúa en el manillar desde el que se puede controlar la potencia del motor, la carga de la batería, etc… Dependiendo del tipo de bicicleta y de la posición en la que vayamos a situar el motor habrá que adaptar también otras piezas como los frenos, las llantas o los ejes.

Existen kits específicos para bicis de ciudad (con motores de 24 voltios) y también para BTT que circulen por terrenos más exigentes, con motores más potentes de 36 voltios.

Puedes comprar kits de conversión para tu bicicleta en los siguientes enlaces:

Kit de conversión E-Bike YOSE de 26″

Kit de conversión Afterpartz (varios tamaños de rueda)

Kit de conversión ThreeBikeMotor (varios tamaños de rueda)

Legislación y ayudas

Como ya hemos explicado, las bicicletas eléctricas en España deben cumplir algunos requisitos para poder circular por la vía pública. No pueden superar los 25km/h, deben tener un motor con una potencia igual o inferior a 250W y no pueden disponer de un acelerador, sino que el motor debe comenzar a trabajar cuando pedaleamos funcionando como una ayuda al pedaleo y no como un ciclomotor. Existen, como excepción, ciertos modelos que sí llevan un acelerador, pero siempre vinculado al eje del pedaleo, por lo que no funcionan si no se accionan los pedales.

Bajo esta normativa, se publican cada año ayudas de la administración para la compra de bicicletas eléctricas. El llamado Plan MOVEA, que ha reemplazado a los anteriores planes MOVELE y PIMA Aire, permite beneficiarse de pequeñas subvenciones por la compra de vehículos híbridos, de gas y eléctricos entre los que se incluyen las bicicletas. Para el 2016, tan solo se destinaron 200.000€ al sector de las bicicletas eléctricas que tendrán un descuento de 200€ por cada unidad. Es decir, que apenas hubo subvenciones para 1000 bicicletas. En 2017, el Gobierno todavía no ha aprobado las ayudas de este año, aunque se espera que sean cantidades similares a las del año pasado.

Entre los requisitos necesarios para poder optar a una de estas ayudas está la obligatoriedad de que las baterías sean de ión-litio (más respetuosas con el medioambiente) además, por supuesto, del cumplimiento de toda la normativa que hemos mencionado arriba.

¿Crees que se ha quedado algo en el tintero? ¿Ya disfrutas de las ventajas de una bicicleta eléctrica? ¿Le recomendarías a un amigo que se la comprara? Déjanos tu comentario si tienes cualquier pregunta o sugerencia y te ayudaremos a resolver tus dudas.

Y si estás pensando en contratar un seguro para tu bicicleta que cubra todos los percances que puedes sufrir (golpes, robos, vandalismo, caídas, etc.) no te pierdas nuestro artículo “Seguro para bicicletas – Guía definitiva”.

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