Guía para contratar seguros para coches eléctricos

Con un 50% de crecimiento de la venta de vehículos eléctricos en España en 2015, queda demostrado que cada vez más personas valoran, a la hora de comprar un nuevo vehículo, elegir un coche eléctrico como una alternativa no contaminante a los tradicionales de gasolina o gasoil. Las aseguradoras tienen en cuenta sus características especiales y ya ofrecen pólizas de seguros específicas para coches eléctricos. Por eso, hemos preparado una guía para que puedas contratar el mejor seguro tanto  si tienes un coche eléctrico y vas en busca de un seguro o estas en tu proceso de compra del vehículo y quieres saber como contratarlo.

Seguros para coches electricos
Seguros para coches eléctricos

Antes de nada, vamos a dejar claras las diferencias y semejanzas entre los coches eléctricos y los coches tradicionales, y analizaremos cómo afectan directamente a la hora de contratar un seguro para tu vehículo eléctrico.

Análisis de las semejanzas y diferencias de los coches eléctricos frente a los turismos convencionales

Los actuales coches eléctricos que ya circulan por nuestras carreteras presentan importantes diferencias respecto a los vehículos tradicionales. Aunque cada fabricante tiene sus propias características, las diferencias más destacables que presentan los vehículos eléctricos respecto a los turismos convencionales son:

  • Su nulo impacto medioambiental: esta es, seguramente, su característica más destacada y la diferencia principal que los separa de los turismos tradicionales. Además de que no emiten gases contaminantes, tampoco producen ruidos y por lo general, sus baterías, aunque tienen un costo medioambiental alto en el momento de su fabricación, son completamente reciclables una vez que concluye su vida útil.
  • Una autonomía más limitada: en este aspecto, los vehículos de combustión todavía ganan la partida. La mayoría de vehículos eléctricos disponen de autonomías más limitadas, entre los 150 y los 200 km, aunque algunos modelos como el Tesla Model S pueden llegar hasta 500 kilómetros de independencia.
  • Un “repostaje” diferente: con un vehículo eléctrico uno puede olvidarse de las gasolineras y empezar a pensar en “electrolineras”. Al tratarse de coches sin motores de combustión no disponen tampoco de un depósito para el combustible. En su lugar encontramos unas baterías que se recargan conectándose a la corriente eléctrica. La recarga puede hacerse en puntos de alimentación domésticos, que puedes tener en tu propio garaje, o en puntos públicos que ya se encuentran en algunas ciudades y su número se va ampliando continuamente.
  • Un rendimiento del motor muy distinto: esta es también una diferencia apreciable. Aunque los motores eléctricos no permiten alcanzar velocidades punta a la altura de los motores diesel o gasolina, trabajan de forma mucho más eficiente. Desarrollan su par máximo desde las 0 rpm y tienen una eficiencia energética del 90%, más del doble que la de los motores diesel medios. La gestión electrónica del motor hace que se prescinda del sistema de cambio de marchas, por lo que no notaremos ningún salto en el rendimiento del motor.
  • Una conducción menos brusca: Esta electrónica del motor afecta a la manejabilidad del vehículo, puesto que las aceleraciones y las frenadas se producen de manera más homogénea. Esta es una característica que modifica por completo la conducción y a la que hay que adaptarse cuando se está acostumbrado a conducir un vehículo diesel o gasolina.
  • Averías menos frecuentes: un motor más simple siempre generará menos problemas. Además, con un motor eléctrico puedes ahorrarte buena parte de las revisiones de filtros, líquidos y aceites. Incluso al pasar la ITV podrás evitarte algunas pruebas, como la de emisión de gases.
  • Un peso menor: además de que eliminar las piezas de un motor de combustión le resta peso al vehículo, éste también se distribuye de manera diferente. En muchos vehículos eléctricos las baterías (uno de los componentes más voluminosos) se sitúan bajo los asientos traseros, restándole peso a la parte delantera.
  • Paneles de control del vehículo digitales: frente a los clásicos controles analógicos, la mayoría de vehículos eléctricos incorporan ya pantallas de controles digitales que simplifican la gestión interior del coche. Desde estas pantallas se controla desde el nivel de las baterías hasta los consumos que se realizan en cada trayecto.
    Como veremos más adelante, todas estas diferencias afectan al seguro del vehículo, ya que plantean nuevos problemas que hasta ahora las aseguradoras no tenían en cuenta.

Los riesgos que acompañan a los coches eléctricos

Aparentemente son todo ventajas a favor del coche eléctrico frente al convencional, pero a pesar de los inconvenientes de los motores tradicionales, serán la contaminación y los precios del combustible, los que acabarán por decantar la balanza a favor de los eléctricos, aunque este relevo se plantea a largo plazo y, por el momento, las aseguradoras están tratando de adaptarse a la nueva realidad. 

Es por esta razón, y por los riesgos que vamos a detallar después, que obtener un seguro a un precio económico para tu coche eléctrico todavía resulta complicado, aunque no imposible. Las aseguradoras aún mantienen precios elevados a la espera de que el uso de estos modelos se generalice y una mayor demanda haga que los precios bajen. Además, por lo general, el coste total de estos vehículos es más elevado que el de los vehículos convencionales, lo que obviamente encarece el precio de la póliza. La llegada de estos vehículos acarrea también nuevos riesgos, como los robos de cables, los daños en los puntos de recarga o la posibilidad de quedarte “tirado” si se agotan las baterías.

Listemos algunos de los riesgos asociados a las características de los coches eléctricos:

  • El agotamiento de las baterías en una zona sin acceso a un punto de recarga.
  • Un fallo en las baterías durante la circulación.
  • El fallo de las baterías durante la recarga por una sobre sobrecarga en la tensión de la red eléctrica.
  • Un robo del cable de recarga de las baterías.
  • Posibles accidentes que pueden provocar los cables a los peatones que transitan cerca de los puestos de recarga.
  • Posibles fallos técnicos en los puestos de recarga domésticos establecidos en los garajes.

¿Cómo afectan estos riesgos los seguros de los coches eléctricos?

Hasta que estos problemas dejen de ser frecuentes, la asistencia en carretera está planteada como una cobertura fundamental, ya que es uno de los riesgos más críticos a los que se enfrentan los coches eléctricos, independientemente de si es por la autonomía en sí, por cómo los usuarios se acostumbran a los algoritmos de control de los kilómetros que les quedan por recorrer o por el pequeño número de puntos de recarga que hay en España frente al resto de los países de Europa, Estados Unidos o Japón.

Además de estos condicionantes principales existen otros que afectan también a las características de tu seguro. En el caso de los coches eléctricos es especialmente importante contar con un taller de confianza especializado en el que puedan reparar las eventuales averías de tu vehículo. Este aspecto también debe tenerse en cuenta, puesto que no todos los seguros te permiten elegir tu propio taller de reparación.

Algo que la aseguradora también valorará es el tipo de vías por las que vas a circular. Las aseguradoras tendrán en cuenta la cercanía del vehículo a estos puestos de recarga, estableciendo que una mayor distancia en los recorridos habituales del vehículo supone un mayor riesgo de que éste se quede sin batería.

Por supuesto, además de todos estos conceptos que modifican los parámetros del seguro, las compañías aseguradoras tendrán en cuenta aspectos similares a los que analizan en un turismo normal. Es decir, las características del vehículo (antigüedad, kilometraje, etc.), edad y experiencia del conductor, antecedentes de multas y accidentes o el lugar de residencia, entre otros.

En este sentido se produce un gran avance, dado el aumento del desarrollo de la electrónica en los coches eléctricos, la conectividad con otros dispositivos, los sistemas de conducción autónoma y la incorporación del internet de las cosas y el big data, las aseguradoras tendrán mucho más control sobre los datos que les aporta el vehículo y podrán ofrecer nuevos productos a sus usuarios.

Algunas consideraciones a la hora de buscar el mejor seguro para coches eléctricos:

El que nuevos clientes opten por vehículos menos contaminantes hace que muchas aseguradoras se esfuercen por ofrecerles pólizas específicas para los conductores de estos vehículos. Algunas de ellas ofrecen como reclamo, por ejemplo, importantes descuentos con los que premiar el compromiso ecológico de los conductores. Buscar este tipo de ofertas para tu coche eléctrico puede ser un buen primer paso para elegir el mejor seguro.

Otras aseguradoras ofrecen pólizas convencionales con descuentos aplicados a coches ecológicos y otras han optado por suscribir convenios con los concesionarios para ofrecer sus pólizas junto a los propios vehículos desde el momento de la compra. Se trata, en definitiva, de un nicho de mercado que aunque conlleva nuevos riesgos hasta ahora no conocidos, cuenta con un enorme potencial que veremos ampliado en los próximos años.

De hecho, en el primer trimestre de este año 2016, se matricularon algo más de 1000 vehículos eléctricos en España, una cifra modesta pero sin precedentes en nuestro país. Y es que las ventajas de estos coches, en especial las relacionadas con su menor impacto medioambiental, sirven de aliciente para muchos conductores en la toma de decisiones de cara a adquirir un nuevo vehículo.

Este hecho, sumado al interés de las administraciones y de las propias empresas fabricantes, hace que el coche eléctrico tenga un prometedor futuro.

Esperamos que estos consejos te hayan ayudado en la búsqueda del mejor seguro para tu coche eléctrico. Y recuerda que siempre estamos abiertos a nuevas informaciones. Si tienes un vehículo eléctrico o has buscado un buen seguro para él, ¡cuéntanos tu experiencia!

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