Pool Bancario – Todo lo que necesitas saber para entenderlo

Conoce al detalle todo lo referente al Pool Bancario, su funcionamiento, quien lo utiliza, tablas de ejemplo, y muchas cosas más.

Lo lógico es que el crecimiento de las empresas esté alimentado por la financiación que recibe. Ese dinero se puede conseguir por varias vías.

En España la principal fuente de financiación es la bancaria. De ella dependen un 97% de las compañías, según un estudio de Funcas, la Fundación de las Cajas de Ahorro españolas.

Explicación del pool bancario
Explicación del pool bancario

Se trata de un porcentaje más elevado que en el resto de la zona euro, donde un 66% de la financiación depende de bancos, según el FMI. En todo caso España no diverge demasiado del contexto de su alrededor. El otro extremo está en Reino Unido o en los Estados Unidos, donde la financiación bancaria supone un 44% y un 12% respectivamente.

Aunque las compañías dependan casi exclusivamente de la liquidez que aportan los bancos, no quiere decir que cada una dependa de una sola entidad. Lo lógico es recibir financiación de varias.

El pool bancario es un concepto que entra en este ámbito. En lo que supone una forma amplia de definirlo diríamos que es una lista de entidades financieras que nos aportan liquidez y en la que se ofrecen los detalles, las condiciones, etcétera. Se trata de una herramienta que sirve, por el lado de la empresa, para tener en cuenta los costes financieros, de oportunidad o los riesgos; y por el lado de los bancos, para valorar sus opciones de financiación.

Definición de Pool Bancario

El pool bancario es un documento que recoge en detalle la lista de entidades financieras que proveen liquidez a una persona física o jurídica, así como el tipo de operaciones (hipoteca, préstamo, crédito, descuento…)

Estamos ante una herramienta consustancial al modelo de financiación español donde varias entidades comparten el riesgo de aportar liquidez a las empresas. Precisamente para valorar ese riesgo, los bancos solicitan este documento antes de decidir si proporcionar nuevas líneas de liquidez al solicitante.

Las entidades comprueban la veracidad de los datos contrastándolos con la Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE), una base de datos en la que quedan registradas las operaciones. Pero además los bancos pueden pedir documentación adicional como balances de situación y de sumas para cercionarse de que los datos coinciden.

Pool bancario y el Banco de España

El Banco de España es el órgano regulador del sector financiero, función que ejerce junto al Banco Central Europeo dentro del Mecanismo Único de Supervisión. La institución define y ejecuta la política monetaria de la zona euro, emite los billetes de acuerdo a las directrices del Consejo de Gobierno del BCE, gestiona las reservas de divisas y metales preciosos de España, entre otras funciones.

Entre sus atribuciones está la de recopilar y controlar la información referente a los préstamos, créditos, avales y otros riesgos que acumulan las entidades financieras. Esa base de datos se gestiona a través un servicio llamado Central de Información de Riesgos (CIR), y del que encontraremos referencias también bajo las siglas CIRBE (la B y la E corresponden a Banco de España).

CIRBE tiene dos objetivos fundamentales. Por un lado proporciona los datos que necesitan las entidades a la hora de conceder riesgos, es decir, hace la función de pool bancario. Por otro lado sirve de instrumento fiscalizador del sector bancario y se enmarca, por tanto, dentro de las funciones del Banco de España.

Pero ¿Qué y cómo declaran las entidades bancarias sus riesgos? Cada mes los bancos, cajas, cooperativas de crédito, el Instituto de Crédito Oficial (ICO), las sucursales en España de entidades extranjeras, el Fondo de Garantía de Depósitos, las sociedades de garantía recíproca y los establecimientos de créditos aportan la información requerida.

Hay que tener en cuenta que en esa lista algunos riesgos están excluidos y algunos préstamos y otros productos escapan a esa obligatoriedad. Como pauta general el importe de los riesgos declarados debe ser como mínimo de 6.000 euros. En el caso de que los riesgos procedan de otro país ese umbral aumenta hasta los 60.000 euros. Para los no residentes la obligación de declarar se produce a partir de los 300.000 euros.

Una vez obtenidos los datos, estos se clasifican en riesgos directos e indirectos.

Los riesgos directos tienen que ver con los préstamos de dinero o de firma y del leasing. También entran los valores de renta fija (títulos de deuda), excluyendo la deuda pública (letras, bonos u obligaciones del Tesoro público, por ejemplo).

Los riesgos indirectos se corresponden a los de aquellos que avalan a otros clientes que tienen concedidos créditos.

Toda persona física o jurídica puede acceder a los datos registrados a su nombre. Se puede hacer mediante la Oficina Virtual del Banco de España, para lo que es necesario contar con DNI electrónico o certificado digital emitido por la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre. También es posible tener acceso de forma presencial en las oficinas de la Central de Información de Riesgos dentro de la sede del Banco de España (Calle Alcalá, 48, Madrid). Por último, se puede pedir la información por carta con el siguiente remite:

Banco de España
Información Financiera y Central de Riesgos
C/ Alcalá, 48
28014

La información la puede solicitar el titular, para lo que tiene que firmar el documento de petición y aportar una fotocopia del DNI, NIE o pasaporte. Si se quiere delegar este derecho, se tendrá que aportar DNI, NIE o pasaporte del representante y el documento público que acredite que puede ejercer tal papel.

Modelos de Pool bancario

En lo que la CIRBE respecta, existen dos modelos dependiendo de quién sea el declarante. Por un lado está el modelo para socios colectivos y componentes de agrupaciones de interés económico (AIE), por otro lado, para el resto, está el modelo estándar. La información a rellenar que se precisa en cada uno de ellos viene especificada en la circular 3/1995 de 25 de septiembre, a entidades de crédito, sobre Central de Información de Riesgos del Banco de España.

Común a ambos modelos es el cuadro en el que se detalla la información de los riesgos firmados con las distintas entidades bancarias. Ese cuadro (titulado “datos de los riesgos”) está dividido en once columnas. Cada una contiene los siguientes datos:

Entidad: Se especifica el nombre de la entidad así como el código que tiene asignado
Solid. Colec.: En este espacio se especifica la responsabilidad del riesgo mediante los siguientes códigos:

S. Para créditos solidarios.
C. Para créditos colectivos.
En blanco. Para el resto de casos.

Garantía: El tipo de garantía se codifica en esta columna de la siguiente manera:

  • R. Para garantías reales al 100% o garantías reales al 50%.
  • F. Para garantías del sector público, garantías CESCE (Agencia de Crédito a la Exportación española que gestiona el seguro de crédito a la exportación por cuenta del Estado de España), garantía de entidad declarante a la CIRBE, garantía de entidad de crédito no residente.
  • En blanco. Para el resto de situaciones no contempladas

Situación: La situación del riesgo se identifica mediante los siguientes códigos:

  • S. En suspenso
  • C. Crédito procedente de un convenio de acreedores
  • M. Moroso desde más de tres meses, sin superar los veintiuno, transcurridos desde su vencimiento.
  • En blanco. Para el resto de situaciones.

Clave de riesgo: En este espacio se especifica el tipo de riesgo contraído con la entidad en cuestión. Se codifica de la siguiente manera:

  • COMC. Para créditos comerciales con vencimiento medio a la vista de tres meses hasta un año.
  • COML. Para créditos comerciales con vencimiento a más largo plazo (de un año a más de cinco) o con vencimiento indeterminado.
  • FINC. Para créditos financieros, productos vencidos y no cobrados de activos dudosos, préstamos o créditos transferidos a terceros o disponible en pólizas de riesgo global, con vencimiento a corto plazo (de tres a doce meses).
  • FINL. Para los riesgos del código anterior, excepto productos vencidos y no cobrados de activos dudosos, con vencimiento a más largo plazo (de un año a más de cinco) o con vencimiento indeterminado.
  • LEAS. Para operaciones de arrendamiento financiero.
  • PVAL. Para préstamos de valores.
  • VRFJ. Para valores de renta fija.
  • FACT. Para operaciones sin recurso con inversión o factoring sin recurso sin inversión.
  • ADQT. Para adquisición temporal de activos.
  • AVAL. Para resto de avales, cauciones y garantías.
  • CDOC. Para créditos documentarios irrevocables.
  • INDR. Para riesgos indirectos.

En el resto de columnas aparecerán las cantidades económicas correspondientes a ese riesgo expresadas en miles de euros. Esas columnas son las siguientes:

Riesgos dinerarios: Dividida a su vez en dos columnas:

  • Dispuesto
  • Disponible

Riesgos de firma
Adquisición temporal de activos
Operaciones sin recurso
Indirectos

Veamos algún ejemplo más práctico para visualiazar y entender las tablas del pool bancario.

Ejemplos de pool bancario

Siguiendo el modelo de ejemplo de informe de la Central de Riesgos (CIRBE) de la web del Banco de España, vemos que según este documento el solicitante tiene los siguientes riesgos con las siguientes entidades:

BANCO A: préstamo personal a tres años por importe de 10.000 euros.
BANCO B: dos tarjetas Visa con límites 4.000 euros (de la que se han dispuesto 3.500) y de 2.000 euros (de la que se han dispuesto 1.500 euros).
BANCO C: tarjeta con 2.000 euros, de la que se ha dispuesto 1.000 euros.
BANCO D: préstamo personal a 5 años por 9.000 euros. Por causas ajenas a la voluntad el cliente no hace frente a las cuotas desde hace años.
CAJA E: crédito hipotecario al solicitante del informe y su cónyuge de 328.000 euros a quince años.
CAJA RURAL F: Aval del solicitante del informe y su cónyuge para un préstamo hipotecario de 240.000 euros a treinta años a su hijo.

El cuadro resultante de este caso es el siguiente:

Entidad Solid. Colec. Garantía Situación Clase de riesgo Riesgos dinerarios Riesgos de firma Adquisición temporal de activos Operaciones sin recurso Indirectos
Dispuesto Disponible
000A BANCO A. S.A. FINL 10
000B. BANCO B. S.A. FINC 5 1
000D. BANCO D. S.A. M FINL 9
000E. CAJA E S R FINL 328
000F. CAJA RURAL F S 240
TOTAL EN SISTEMA 352 1 240

En este caso hay que tener en cuenta que los riesgos por una cantidad inferior a 6.000 euros no aparecen en estos informes, de ahí que no veamos los contratados con las entidades financieras B y C.

Pero más allá del modelo oficial del CIRBE podemos emplear otras tablas que, como mínimo, deben contener los siguientes campos.

  • Nombre de la entidad
  • Tipo de producto contratado
  • Importe de los productos
  • Fecha de inicio y de vencimiento de los productos
  • Garantías vinculadas a los productos financieros

Un ejemplo de tabla de gestión del pool bancario siguiendo los datos del modelo anterior es el siguiente:

Entidad Tipo de operación Importe inicial Importe pendiente Fecha de inicio Fecha de vencimiento Garantías
BANCO A Préstamo personal 10000 5000 12/03/14 12/03/17 Garantía personal
BANCO B Crédito VISA 6000 1000 01/05/16 20/03/17 Garantía personal
BANCO C Crédito MASTERCARD 2000 1000 05/03/14 08/06/16 Garantía personal
BANCO D Préstamo personal 9000 8500 17/02/14 17/02/19 Garantía personal
CAJA AHORROS E Crédito hipotecario 328000 320711 01/02/16 28/03/31 Vivienda
CAJA RURAL F Aval 240000 236000 01/11/15 30/11/45 Vivienda

Pero también podemos usar otro modelo con una tabla algo más compleja que refleja el grado de dependencia de cada una de las entidades y por tipo de riesgo.

En este caso conviene añadir una fila y una columna en la que aparezcan los porcentajes sobre el total de los riesgos.

La información también se organiza de otra manera si tenemos en cuenta que los tipos de riesgos aparecen en la fila superior. Los datos se ofrecen de mayor a menor. Este modelo es conveniente cuando el número de riesgos y de entidades es mayor. Por eso, para este caso, ofrecemos un nuevo ejemplo referido a una compañía de construcción:

BANCO A: Un préstamo para una promoción inmobiliaria de 30.000.000, hipotecas sobre suelo por valor de 20.000.000, avales económicos por valor de 25.000 y avales a cuenta por valor de 1.000.000

BANCO B: Hipotecas sobre suelo de 20.000.000, Hipotecas sobre inmuebles de 250.000 euros, póliza de crédito de 500.000 euros, préstamos de 200.000 y avales económicos de 2.000.000 de euros.

BANCO C: Crédito hipotecario 1.000.000 euros, hipoteca sobre suelo de 31.200.000

BANCO D: Pólizas sobre crédito 300.000, hipotecas sobre suelo 9.000.000

BANCO E: Hipoteca sobre promociones 2.000.000, avales económicos 100.000, préstamos hipotecarios 500.000 euros.

BANCO F: Créditos hipotecarios 750.000, hipotecas sobre suelo, 850.000, préstamos 900.000.

BANCO G: Hipotecas sobre promociones 3.400.000 euros, hipotecas sobre suelo, 600.000

BANCO H: Pólizas de crédito 200.000 euros, préstamos 20.000

BANCO I: Préstamos 15.000, avales a cuenta 100.000

Entidad Hipoteca promociones Avales económicos Avales a cuenta Créditos hipotecarios Pólizas de crédito Hipotecas inmuebles Hipotecas suelo Préstamos Formalizado total % sobre total
BANCO A 30000000 25000 1000000 0 0 0 20000000 200000 51225000 49,25
BANCO B 0 2000000 0 0 500000 250000 20000000 0 22750000 21,87
BANCO C 0 0 0 1000000 0 0 11200000 0 12200000 11,73
BANCO D 0 0 0 0 300000 0 9000000 0 9300000 8,94
BANCO G 3400000 0 0 0 0 0 600000 0 4000000 3,85
BANCO E 2000000 100000 0 500000 0 0 0 0 2600000 2,5
BANCO F 0 0 0 750000 0 0 850000 0 1600000 1,54
BANCO H 0 0 0 0 200000 0 0 20000 220000 0,21
BANCO I 0 0 100000 0 0 0 0 15000 115000 0,11
Total 35400000 2125000 1100000 2250000 1000000 250000 61650000 235000 104010000 100
% Sobre total 34,03 2,04 1,06 2,16 0,96 0,24 59,27 0,23 100

Ahora que has visto algunos ejemplos de pool bancario, vamos a ver algunos conceptos más y resolver las típicas preguntas que se tienen entorno a él.

Relación del Pool Bancario con el Dossier Bancario

El Pool bancario guarda estrecha relación con el dossier bancario, de hecho el primero forma parte del segundo. El dossier bancario es, por tanto, el conjunto de documentos que se presentan a una entidad financiera cuando se solicita alguna línea de financiación. Del dossier forman parte multitud de documentos que analizará el banco, caja u otra entidad de crédito para determinar cuál es la solvencia del cliente y así poder determinar el riesgo.

Preguntas frecuentes sobre el pool bancario

¿Qué datos necesito para completar la tabla del pool bancario?

Es importante contar con todos los datos necesarios y ordenarlos correctamente para impedir llegar a conclusiones equivocadas. Los datos básicos para completar la tabla son los siguientes:

  • Nombre de las entidades con las que tenemos contratados los riesgos.
  • Tipo de riesgo (crédito, aval, leasing, confirming, hipoteca…)
  • Importe inicial de los riesgos vigentes.
  • Importe pendiente de los riesgos, es decir, lo que queda por liquidar.
  • Fecha de inicio del producto.
  • Fecha de vencimiento del producto.
  • Garantías vinculadas a los riesgos.

¿Es necesario incluir el pool bancario en el dossier bancario?

Sí. El dossier bancario es un conjunto de documentos que solicita la entidad financiera para el estudio de la concesión de una línea de crédito, hipoteca o cualquier otro riesgo. El pool bancario es uno de los documentos que forma parte del dossier y supone la piedra angular del mismo, puesto que deja clara cual es la dependencia y el riesgo al que se somete la entidad que nos presta el dinero.

¿Cuál es el número adecuado de bancos para un pool bancario?

No existe una respuesta única a esta pregunta. No es posible dar un número concreto porque depende de varios factores. En el caso de la financiación empresarial está el cultural. En España lo lógico es trabajar con varios bancos. Según el estudio Banca relacional y capital social en España: competencia y confianza, de Francisco Pérez García y editado por la Fundación BBVA, en nuestro país se trabaja con una media de tres entidades.

Hay que tener en cuenta, para situar esa cifra, que la mayor parte del tejido empresarial español corresponde a micro empresas. El 55,1% del total no tienen asalariados y el 40,8 tienen entre 1 y 9, según el Instituto Nacional de Estadística.

El número adecuado de entidades con las que trabajar depende de las necesidades financieras de la empresa y de los límites de riesgo que ponga cada banco o caja.

Lo ideal a la hora de determinar el número es tener en cuenta los límites que pone cada entidad y trabajar con todas las que sean necesarias, siempre que esté justificado en el crecimiento del negocio.

Como principal ventaja de trabajar con una sola entidad bancaria podemos destacar que podemos encontrar mejores precios al acumular todos los riesgos. Sin embargo, como desventaja destaca la imposibilidad de comparar precios de forma directa y la lógica dependencia de una sola entidad. Por otro lado, el hecho de trabajar con varios bancos, cajas u otros establecimientos nos da la ventaja de diversificar el riesgo y dejar de ser dependientes. Lo malo es que podemos encontrar más carga administrativa y precios más altos.

¿Debe coincidir el pool bancario con el informe de la CIRBE?

No tienen porqué encajar los datos a la perfección. Por un lado, en el pool bancario deben aparecer todos los riesgos y las entidades con las que los tenemos contratados sean por la cantidad que sean y estén en territorio español o no.

Puesto que la Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE) sí discrimina la información, nos podemos encontrar con que los totales no coincidan.

Debemos tener en cuenta que en la base de datos del Banco de España no aparecerán los riesgos por debajo de 6.000 euros, en caso de que la entidad esté en España, ni por debajo de 60.000 euros en el supuesto de que la entidad esté fuera. Además para los no residentes, la obligación de declarar se produce a partir de los 300.000 euros.

Teniendo en cuenta esto, es lógico que en algunas ocasiones no coincida el total, pero la información del pool bancario y la de la CIRBE deben, al menos, parecerse.

¿Puede un banco solicitar información de la CIRBE por mi?

Lo cierto es que desde 2002 sí puede. Según informa el Banco de España, ya no es necesaria la autorización expresa del cliente. No obstante, la entidad debe informar por escrito al cliente de su derecho a hacerlo.

En todo caso hay que tener en cuenta que la información que recibe la entidad no es detallada. El documento incluye los riesgos, pero los datos no están desagregados por entidades. En cuanto a morosidad, este departamento del regulador informa a las entidades sólo si hay datos significativos.

En resumen, queda claro que las empresas y los particulares dependen casi únicamente de la financiación bancaria y que las entidades les piden que todo esté en orden y no les importa del todo que el cliente se financie también a través de la competencia. El pool bancario es un concepto arraigado a las entidades financieras, viene a querer decir que entre varias entidades sí, pero fuera del ámbito bancario no. Pero hay alternativas, aunque eso es harina de otro costal… o de otras guías ¿Qué opinas?

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