La queilitis o boqueras – Todo lo que necesitas saber

Posiblemente hayas sufrido este problema de salud alguna vez en tu vida. Es una lesión tan común como dolorosa. La queilitis, también conocida vulgarmente como boqueras, son esas pequeñas grietas que a veces aparecen en los labios, tanto en el centro como en las uniones entre el superior y el inferior, y que nos hacen estar constantemente humedeciendo las heridas con la lengua.

La queilitis o boqueras - Todo lo que necesitas saber
La queilitis o boqueras – Todo lo que necesitas saber

Ese gesto de humedecer las heridas es algo instintivo, una acción que nos alivia momentáneamente el dolor pero que resulta peor para la curación a corto plazo de la lesión.

Por eso, para hacer frente a este problema tan común de la queilitis, conviene conocer sus causas, sus tipos y sus remedios más efectivos. Aquí te lo detallamos todo.

¿Qué es la queilitis?

Básicamente, la queilitis es una lesión que se produce en los labios y que genera grietas en las comisuras que pueden llegar a ser muy molestas y dolorosas. Hay varios tipos de queilitis que veremos a continuación, pero todas ellas tienen en común unos síntomas similares: quemazón de la zona afectada e inflamación muy localizada que resulta bastante molesta.

La cuestión que puede complicar un poco el tratamiento para la queilitis es que no todas las lesiones labiales de este tipo son iguales, ya que tienen diferentes orígenes y afectan de forma diferente a nuestros labios. Por ejemplo, no son lo mismo las boqueras que aparecen en las comisuras de la boca que la queilitis que produce la descamación del labio inferior.

Por eso, en el siguiente apartado repasamos los diferentes tipos de queilitis que existen.

Tipos de queilitis

Repasamos a continuación los diferentes tipos de queilitis o boqueras y analizamos sus diferentes causas y tratamientos:

  • Queilitis angular: es una inflamación de la zona de las comisuras o extremos de los labios. Puede producir grietas o laceraciones en la piel de esta zona de la boca, como en el caso de la imagen que ilustra este artículo.
    La queilitis angular se produce, entre otras cosas, por falta de higiene y por la acumulación de saliva en las comisuras, lo cual favorece la aparición de microorganismos dañinos como Candida albicans o el Staphylococcus aureus.
    Por contra, la sequedad excesiva también predispone a este problema.
    Otros factores de riesgo son la diabetes, la inmunodepresión, la malnutrición o el tabaco.
  • Queilitis alérgica: es también conocida como queilitis de contacto. Los síntomas son similares al caso anterior, pero la diferencia está en la causa. En el caso de la queilitis alérgica, la inflamación se produce como reacción alérgica a algún agente químico. Hablamos de casos como los pintalabios, la pintura para piel, cremas, jabones, maquillajes y elementos similares.
  • Queilitis Actínica: este tipo de queilitis se produce por una exposición continuada a los rayos del sol y afecta especialmente al labio inferior. Es peligrosa, ya que puede desembocar en una afección cancerígena si la exposición al sol es muy continuada y no se trata adecuadamente con protectores solares.
  • Queilitis exfoliativa: en este tipo de queilitis se produce una descamación de los labios, que afecta especialmente al inferior, y que es muy visible, ya se desprenden de ellos partes importantes de la piel los mismos. Una vez que se desprende una escama del labio, el cuerpo vuelve a crear una capa amarillenta de queratina que acaba por desprenderse de nuevo. Es un tipo de queilitis menos frecuente que las anteriores, y afecta principalmente a personas jóvenes, por debajo de los 30 años, y más a mujeres que a hombres.
  • Queilitis granulomatosa: es otra de las enfermedades que afectan al labio. La queilitis granulomatosa es todavía menos frecuente que la anterior y se caracteriza por una inflamación o tumefacción recurrente. Fue descrita por primera vez por Miescher en 1945, en casos en los que los labios se hinchaban y unos días después recuperaban su aspecto normal.

Veamos ahora a quién afectan más estas enfermedades y qué factores de riesgo son los más comunes.

¿Cuáles son las causas de la queilitis?

Lo que en medicina se denomina etiología, es decir, la causa u origen de la enfermedad, es todavía fuente de controversia en los distintos casos de queilitis.

Ya hemos mencionado el origen atribuido a la queilitis angular, que tiene que ver con una infección micótica (generalmente producida por el hongo Candida) o de carácter bacteriano (staphilococcus aureus), pero también juegan un papel importante una mala alimentación, una carencia vitamínica generalmente del grupo B o la falta de zinc o de hierro en nuestro organismo.

Un médico podrá identificar con relativa facilidad el origen de la queilitis angular. Por ejemplo, un indicador de candidiasis es la presencia de edemas y eritemas. Por contra, si el aspecto de la lengua es de sequedad y palidez puede indicar una carencia de vitamina B12 o una anemia ferropénica.

Por otro lado, el origen de la queilitis alérgica es químico, ya que el cuerpo reacciona ante un elemento externo como los que hemos descrito más arriba, mientras que en el caso de la queilitis actínica el problema es físico. La piel se expone demasiado al sol y acaba por quemarse como ocurre en cualquier otra parte de nuestro cuerpo.

En el caso de la queilitis exfoliativa, las causas pueden ser muy diversas. Desde un origen bacteriano hasta un trastorno hormonal o carencias alimentarias.

Existen también varios factores que predisponen a sufrir estos problemas en los labios. Uno de ellos es la edad, ya que es una enfermedad que sufren sobre todo niños y ancianos. En el caso de los niños, los hábitos de llevarse siempre las manos a la boca puede ser una conducta de riesgo que favorezca la aparición de esta enfermedad.

Las cifras también indican que es una enfermedad que afecta más a las mujeres aunque la diferencia con los hombres no es demasiado notable. También los fumadores y las personas que se han sometido a un implante dental tienen más posibilidades de sufrir esta enfermedad.

Por último, cabe mencionar un grupo profesional que tiende a sufrir estas enfermedades y lesiones similares. Hablamos de los músicos, y en concreto de aquellos que tocan instrumentos de viento. Se dan casos de músicos que sufren lesiones tras un contacto continuado de sus labios con las lengüetas de los instrumentos, e incluso en casos como los de los clarinetistas y oboes se llega a formar una línea callosa en el labio superior.

Los músicos también pueden sufrir alergias en los labios al contacto con la madera o con el metal de los instrumentos. Además, existen patologías relacionadas con su profesión muy similares a la queilitis, que son dermatitis producidas por la mezcla de saliva y presión en la barbilla por el instrumento. Esta afección se presenta en forma de acné y suele afectar a flautistas, clarinetistas, etc.

Hemos hablado de las causas y los factores de riesgo, así que toca hablar de las soluciones. Analizaremos a continuación los tratamientos para la queilitis.

¿Cómo curar la queilitis?

El problema de los tratamientos para la queilitis es que deben adaptarse a las múltiples causas que pueden originar la enfermedad. Podemos hablar de tratamientos sintomáticos y tratamientos etiológicos o curativos.

En cuanto a estos últimos, para casos de infección por Candida albicans se suelen usar antimicóticos como el ketoconazol, el fluconazol y el itraconazol. En el caso de infecciones por estafilococos se suelen emplear antibióticos para atacar directamente al foco de la enfermedad.

Si la queilitis ha aparecido por una falta de nutrientes, el tratamiento irá encaminado a corregir esas deficiencias con suplementos vitamínicos o suplementos de hierro. Por otro lado, si la queilitis es de tipo alérgico, habrá que localizar el elemento que nos ha producido la reacción alérgica (un pintalabios, un dentífrico, etc) y en algunos casos se podrá administrar un antihistamínico para mitigar el efecto de la alergia.

En cuanto a los tratamientos sintomáticos, existen numerosos remedios naturales para reducir el dolor que causan las boqueras. Muchos de ellos son productos naturales que tienen el mismo efecto que los protectores labiales o cacaos que se venden en tiendas.

Productos como la miel, el aloe vera o las compresas con agua y vinagre durante periodos cortos de tiempo contribuyen a mejorar el estado de las heridas. Otros productos naturales como el limón, el pepino o la manteca de cacao también contribuyen a aliviar el dolor.

Por supuesto, cada vez que nos apliquemos alguno de estos productos conviene limpiar y dejar la zona lo más seca posible, ya que la humedad es el peor enemigo de la queilitis. En este sentido, debemos evitar el gesto involuntario de humedecer la herida con la lengua ya que la saliva, aunque nos produce un alivio momentáneo, solo contribuye a alargar el problema.

Cremas para tratar la queilitis

Para el tratamiento de las boqueras o queilitis suelen usarse varias cremas que dependerán del tipo de origen de la enfermedad.

Para casos de queilitis angular producida por candidiasis la crema más común es la llamada Miconazol. También se usa, para combatir el hongo Candida Albicans, la pomada de Nistatina.

En los casos de infecciones estafilocócicas suelen recomendarse pomadas de ácido fusídico o mupirocina, cremas antibióticas que atacan directamente a la bacteria causante de la infección.

También pueden aplicarse cremas de hidrocortisona, que contribuyen a reducir el escozor y el enrojecimiento de la zona.

Por último, conviene recordar que podemos utilizar cualquiera de los productos naturales que hemos mencionado antes para mitigar el dolor y acelerar la curación, pero nunca debemos tomar medicación o aplicarnos cremas sin la supervisión de un médico. La queilitis pueden ser, además de un trastorno doloroso, un síntoma de algún problema interno más importante.

Ahora es tu turno. ¿Alguna vez has sufrido boqueras? ¿Conoces a alguien que sufra queilitis? ¿Qué remedios has utilizado para acabar con este problema? Responde a cualquiera de estas preguntas dejando un comentario. Y si crees que este artículo puede ser útil para otras personas, ¡no dudes en compartirlo!

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