Riesgos y efectos secundarios del blanqueamiento dental

Si deseas someterte a un tratamiento de blanqueamiento dental este artículo resolverá todas tus dudas. En él podrás descubrir los efectos secundarios e inconvenientes de esta técnica, así como una serie de cuestiones que debes plantearte antes iniciar el tratamiento.

La boca es una de las partes más llamativas de nuestra cara, algo en lo que todos nos fijamos al ver a una persona por primera vez. Una sonrisa bonita y blanca siempre nos atrae más que unos dientes desarreglados o demasiado oscuros.

Con la crisis, los tratamientos estéticos dentales han caído en beneficio de otras intervenciones más necesarias. De hecho, en 2015 los blanqueamientos dentales cayeron un 20% según el Observatorio de la Salud Oral en España, aunque se prevé que en los próximos años experimente un crecimiento progresivo, tanto por la mejora económica como por la mejora de las técnicas que se utilizan.

Riesgos y efectos secundarios del blanqueamiento dental
Riesgos y efectos secundarios del blanqueamiento dental

Pero a pesar de que los resultados son satisfactorios en la mayoría de los casos, el blanqueamiento dental no está exento de riesgos para tu salud. Antes de someterte a este tratamiento, debes conocerlos para poder valorar los pros y los contras de esta técnica. Por eso, para responder a todas tus dudas has encontrado el artículo perfecto.

¿Que es el blanqueamiento dental?

Para explicarlo de forma sencilla, el blanqueamiento dental es un tratamiento estético para conseguir eliminar el color oscuro y las manchas de nuestros dientes. Este oscurecimiento aparece porque, con el paso de los años, los alimentos que consumimos y otras sustancias como el tabaco penetran hasta nuestra dentina a través de los poros microscópicos que tiene el esmalte de nuestros dientes, haciendo que el diente se oscurezca externamente.

El blanqueamiento dental trata de revertir este proceso, utilizando los denominados agentes blanqueadores, unos geles cuyos componentes químicos (peróxido de hidrógeno y peróxido de carbamida) penetran en la dentina descomponiendo los restos orgánicos que se alojan en ella y, consecuentemente, haciendo que los dientes tengan una apariencia exterior más blanca y brillante.

Existen varias formas de someterse a un blanqueamiento dental. Por una lado, una de las opciones más cómodas es hacerlo en casa, con un kit doméstico que nos proporcione nuestro dentista, con férulas dentales y geles blanqueadores que utilizaremos durante la noche. Este tratamiento es más lento, ya que deberemos usarlo durante varias semanas.

Existen, por otro lado, otros tratamientos más rápidos que se realizan en la consulta del dentista. Utilizan geles similares a los que hemos mencionado, pero aceleran el proceso de blanqueamiento con catalizadores como la llamada lámpara de luz fría (tipo LED) o láser. El segundo es mucho más rápido que el primero (unos 40 minutos en clínica puede resultar similar a unas 3-4 semanas en casa), aunque también tiene más riesgos. Existe una tercera opción también muy usada, que es la combinación del tratamiento en clínica con el uso de férulas en casa.

Esquema de las capas de un diente
Esquema de las capas de un diente

Como vemos, independientemente de la técnica que usemos, el tratamiento afecta principalmente a la dentina, la capa que se encuentra bajo el esmalte y que protege a la llamada pulpa dental. En esta pulpa se encuentran las terminaciones nerviosas de cada diente, que son las causantes de ese intenso dolor que debemos soportar cuando tenemos, por ejemplo, una caries.

Así pues, el blanqueamiento dental no es un tratamiento aplicado sólo al exterior de los dientes, como sí lo es la limpieza dental, por lo que podemos encontrarnos con algunos efectos secundarios al intervenir en la dentina. Los repasamos a continuación, diferenciando entre los efectos secundarios transitorios, es decir, que desaparecen poco después del tratamiento, y efectos secundarios permanentes.

¿Cuáles son los efectos secundarios permanentes en los blanqueamientos dentales?

  • Necrosis pulpar: se trata de un problema que afecta a la pulpa dental, la parte interior del diente en la que se alojan las terminaciones nerviosas de cada diente. Aunque no es frecuente y se puede prevenir con una buena revisión por parte del odontólogo antes de comenzar el tratamiento, se han dado casos de necrosis en personas que se han aplicado agentes blanqueadores por su cuenta, con kits de blanqueamiento domésticos. Las consecuencias son bastante dolorosas y las células de la pulpa dental mueren, con lo que el diente queda desvitalizado. La aparición de este problema es también más frecuente en el blanqueamiento mediante luz láser.
  • Blanqueamiento desigual: una mala aplicación de los productos químicos puede desembocar en que no todos los dientes se blanqueen de la misma forma, empeorando la situación inicial. Este problema podría corregirse con blanqueamientos selectivos, pero hablamos de más sesiones, más dinero y más exposición a los productos químicos.
  • Daños oculares: en los tratamientos de blanqueamiento con luz LED y láser, tanto el paciente como el dentista deben protegerse los ojos para no quemarse con la luz aplicada, que es realmente intensa. Sufrir daños de este tipo es complicado, pero debe tenerse en cuenta y seguir siempre las recomendaciones del profesional que nos intervenga.

¿Cuáles son los efectos secundarios temporales en los blanqueamientos dentales?

En cuanto a los efectos secundarios que podemos sufrir durante la intervención o durante un periodo breve tras ella, podemos hablar de los siguientes:

  • Sangrado e inflamación de las encías: antes de someterse al blanqueamiento es imprescindible realizar una limpieza dental. Durante esta limpieza se trabaja en cada diente, los huecos entre unos y otros y la zona de la unión con las encías. Al realizar este paso se puede producir sangrado en las encías e incluso inflamación. El dentista decidirá si la inflamación se rebajará por sí misma o si debe administrarse un antiinflamatorio.
  • Irritación de las encías por contacto con los geles: Es posible que la exposición continuada a los agentes blanqueadores produzca una irritación en los tejidos blandos de nuestra boca que desaparecerá poco después de aplicar los productos. Si la irritación es muy dolorosa, se deberá suspender el tratamiento hasta que las molestias desaparezcan.
  • Hipersensibilidad: es una de las consecuencias principales del blanqueamiento dental. Cuando se aplica el gel y este penetra hasta la dentina podemos sufrir este aumento de la sensibilidad dental, por lo que quizá nos moleste beber o comer alimentos muy fríos o muy calientes. Por lo general, esta hipersensibilidad es transitoria y desaparece, como mucho, después de 72 horas.
  • Reacciones alérgicas: no es frecuente, pero se pueden producir este tipo de reacciones a alguno de los componentes químicos de los agentes blanqueadores.
  • Quemaduras: pueden producirse quemaduras en tejidos blandos como los labios, las encías o la lengua en algunos casos. No es frecuente, pero puede ocurrir si los compuestos utilizados han estado mal conservados antes de aplicarlos o si se aplica una solución con más producto de lo recomendado.
  • Problemas gástricos: de la misma forma pueden producirse problemas en el tracto digestivo si se ingiere el gel por accidente.

¿Cómo reducir los riesgos de los blanqueamientos dentales?

Como vemos, aunque el blanqueamiento dental es un proceso bastante seguro, tiene algunos efectos secundarios que debes tener en cuenta. Para tratar de minimizarlos puedes seguir los consejos que exponemos a continuación:

  • Informa de todo a tu dentista: tu odontólogo de confianza tendrá tu historial dental en su ordenador, pero aun así debes informarle sobre cualquier problema que hayas tenido antes del tratamiento. Problemas como dolores de muelas, sangrado de encías, intervenciones anteriores, fracturas de dientes, operaciones en la zona, otros tratamientos estéticos como botox, ácido hialurónico, etc.
  • Que tu dentista te informe: pide siempre un presupuesto por escrito en el que se detallen las condiciones del tratamiento, los posibles efectos secundarios y el precio. Si algo sale mal, esa será tu baza.
  • Limpieza bucal: cuanto más limpios llevemos los dientes antes del blanqueamiento mejor, ya que perderemos menos tiempo con la limpieza previa que nos hagan en la consulta. Además, nos protegeremos mejor frente a infecciones y otros problemas. En realidad esto sirve para reducir riesgos antes del blanqueamiento, pero es necesario también para proteger el blanqueado después.
  • Usar dentífricos antisensibilidad: si tienes los dientes sensibles (te duelen con bebidas frías o muy calientes) existen en el mercado numerosas pastas dentífricas para reducir la sensibilidad. Puedes pedirle a tu dentista que te prescriba una de ellas para usarla en el periodo previo al blanqueamiento.
  • Habla con otros pacientes: trata de informarte a través de alguien que se haya sometido al mismo tratamiento para que te cuente su experiencia. Te hablará de las ventajas e inconvenientes, así como de los problemas que encontró cuando lo hizo.

Recuerda que estos consejos son meramente informativos y que debes consultar siempre con tu dentista los pasos a seguir antes del blanqueamiento. Cada caso es muy particular.

Veamos ahora las contraindicaciones de este tratamiento. Condiciones en las que no podremos realizarlo o cuestiones que deberemos consultar con nuestro médico o dentista antes.

Las contraindicaciones de los blanqueamientos dentales

Una de las situaciones en las que no se debe realizar un blanqueamiento dental es si se tienen caries. Los agentes blanqueadores podrían penetrar a través de ellas y a través de la dentina, causando un dolor bastante intenso y dañando el diente. Tampoco se debe realizar el blanqueamiento si se tienen heridas en cualquier parte de la boca, fracturas en los dientes, empastes rotos, periodontitis, estomatitis, etc.

Tampoco deben someterse a esta técnica estética personas que no puedan renunciar al tabaco y al alcohol durante la duración del tratamiento. En realidad, no es un tratamiento demasiado rentable para los fumadores, porque el tabaco oscurece rápidamente los dientes.

Otro inconveniente son las coronas dentales, las carillas y los empastes grandes que afectan a los dientes frontales (incisivos y caninos). En caso de llevarlos no se podrá hacer el blanqueamiento porque el producto no puede penetrar hasta la dentina. Por supuesto, el blanqueamiento no se puede realizar en dientes postizos.

Deberemos consultar a nuestro dentista en el caso que estemos tomando medicamentos que pueden afectar al color y sensibilidad de nuestros dientes, como el hierro, las tetraciclinas o los colutorios de clorhexidina, entre otros.

Otra de las recomendaciones es que las embarazadas y madres en periodo de lactancia no se sometan a este tratamiento, para que los químicos no interfieran en la salud del bebé. No hay estudios concluyentes que demuestren este problema, pero la mayoría de los dentistas recomiendan esperar a que finalice la lactancia. Tampoco se pueden someter a un blanqueamiento dental las personas menores de 18 años, ya que sus dientes todavía están en desarrollo.

Por último, uno de los consejos fundamentales que dan los odontólogos es que, después de realizar un tratamiento de blanqueamiento dental, el paciente pase varios días a base de “dieta blanca”, o lo que es lo mismo, sin consumir productos que puedan manchar de nuevo los dientes, como vino, café, tabaco o colorantes alimentarios. Esto es así porque tras el tratamiento los dientes están más expuestos a que los colorantes penetren hasta la dentina, arruinando el tratamiento blanqueador.

La legislación respecto al uso del peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) deja muy claro las proporciones en las que puede usarse este agente blanqueador y quién puede administrarlo. En proporciones de entre 0’1 y 1%, estos productos ya pueden causar daños en nuestro sistema digestivo y en los dientes si se aplican durante más de un mes. En proporciones superiores, entre 1 y 6%, solo lo pueden aplicar odontólogos o centros estéticos bajo la supervisión de un odontólogo.

En cuanto a los pros y los contras del blanqueamiento dental, la principal ventaja está clara: conseguir unos dientes relucientes y una sonrisa más bonita. Sin embargo, el tratamiento tiene desventajas que debes tener en cuenta y sopesar antes de realizarlo. Hablamos de ellas a continuación.

Desventajas de los blanqueamientos dentales

La principal desventaja también es bastante evidente: el blanqueamiento dental no es un tratamiento definitivo y dependiendo de cada persona y de sus hábitos los dientes volverán a oscurecerse con el paso del tiempo. En el caso de los tratamientos en clínicas dentales los efectos suelen durar un poco más (incluso hasta los tres años), pero en los tratamientos domiciliarios los efectos pueden desaparecer en torno a los seis meses.

Otra de las desventajas es la incomodidad que supone tener que utilizar férulas para dormir durante varias semanas en el caso de los tratamientos en casa. Los dentistas crean férulas personalizadas para la boca de cada paciente, pero lo cierto es que puede ser incómodo dormir con ello durante tantos días.

Otro de los inconvenientes fundamentales es el precio. El blanqueamiento dental no es barato si se realiza en las condiciones adecuadas. Ello te tiene que dar una pista si ves una oferta de este tratamiento por un precio irrisorio.

Si estás [email protected] a hacerte un blanqueamiento dental acude siempre a una clínica especializada. Las gangas no existen y, si hablamos de nuestra salud, lo barato siempre sale caro.

Otra de las desventajas es que nos obligará a cambiar por un tiempo nuestros hábitos de vida y de alimentación. Tendremos que evitar tomar alimentos y bebidas como los que hemos mencionado más arriba, para impedir que se vuelvan a teñir los dientes durante el proceso. Además, tendremos que reducir al mínimo el consumo de refrescos carbonatados y por supuesto el tabaco. Aunque quizá esto último no sea una desventaja y sea el empujón que necesitas para dejarlo!

Preguntas que hay que hacer antes de someterse a un blanqueamiento dental

Te recomendamos que antes de lanzarte a la piscina te plantees una serie de cuestiones como las siguientes para tenerlo claro.

¿Realmente necesito un blanqueamiento dental?

En la televisión, la publicidad y las películas vemos a actores y actrices con dientes perfectos, blancos y brillantes que nos parecen altamente atractivos. Pero la realidad es que los dientes no son de color blanco puro, sino que todos tienen un cierto tono amarillento. Lo normal es tenerlos con ese tono, así que plantéate si tus dientes realmente necesitan un blanqueado.

¿Quedaré satisfecho con el resultado?

Hay quien piensa que en una sesión puede transformar radicalmente su imagen y conseguir una sonrisa espléndida. Por eso, las expectativas deben estar a la altura de la realidad y debes tener en cuenta que el blanqueamiento es solo eso, conseguir un tono más blanco. El tratamiento no modifica la forma, ni el tamaño ni la posición de los dientes, y es posible que necesites varias sesiones para conseguir el tono que deseas.

¿Puedo pagarlo?

Ya hemos dicho que el precio del blanqueamiento dental puede ser elevado (aunque está exento de IVA) si requiere varias sesiones en clínica, así que debes valorar si puedes asumir el coste de este tratamiento estético. Esta cuestión tiene una explicación que se expone en la siguiente pregunta:

¿Me creará dependencia y gastos a largo plazo?

El problema del blanqueamiento dental tiene que ver con la necesidad de mantener nuestros dientes blancos por un periodo muy largo de tiempo. Los tratamientos tienen una duración aproximada de entre dos o tres años, por lo que si pasado ese tiempo queremos seguir teniendo nuestros dientes igual deberemos someternos a nuevas sesiones en clínica. Esto es lo que te debes plantear a largo plazo, porque una o dos sesiones podrás pagarlas para empezar, pero… ¿podrás mantener ese gasto durante años?

Este problema está quedando demostrado en los últimos años, en los que se han perfeccionado las técnicas para hacerlas más rápidas y efectivas, pero también han aumentado los problemas de salud. De hecho, cada vez con más frecuencia se observa un problema denominado blancorexia dental, un trastorno por el cual una persona nunca ve sus dientes suficientemente blancos y se somete compulsivamente a blanqueamientos que ponen en riesgo su salud.

En conclusión, se puede afirmar que el blanqueamiento dental es un tratamiento seguro y efectivo, aunque no libre de riesgos y efectos secundarios. Nuestra recomendación es que valores todos esos riesgos antes de firmar un consentimiento y te pongas siempre en manos de profesionales de la odontología. Solo así conseguirás minimizar esos problemas.

Te invitamos a que nos dejes un comentario si ya te has realizado un blanqueamiento o si quieres consultar alguna duda. Seguro que tu testimonio ayuda a otros lectores!

Y si quieres saber más sobre otros tratamientos estéticos, no te pierdas este artículo sobre los riesgos y efectos secundarios de la depilación láser.

Deja un comentario