Cómo hacer que los niños aprendan cocinando

Desde hace ya unos años, educadores y padres han implementado nuevas formas de motivar el aprendizaje de los niños tanto en las clases como en casa. Una de estas formas es la cocina, una disciplina que puede resultar muy divertida para los más pequeños y que sirve, además, para favorecer los aprendizajes funcionales del alumnado.

Como hacer que los niños aprendan cocinando
Como hacer que los niños aprendan cocinando

Las clases y cursos de cocina para niños fomentan el conocimiento de hábitos saludables e influye positivamente en el desarrollo de capacidades cognitivas básicas para procesar la información como la memoria, la atención, la concentración o la imaginación.

Por ello, en este artículo hablaremos de cómo hacer que los niños aprendan cocinando.

Beneficios de la cocina para el aprendizaje infantil

Cocinar con niños en casa es, literalmente, una delicia. Ellos aprenden y se divierten, y una vez acabado el plato disfrutan comiendo con sus padres. Esta tarea que se lleva a cabo en muchos hogares de nuestro país ha experimentado un crecimiento de su popularidad también en escuelas y centros educativos.

Y es que a través de la cocina, sus técnicas y la inagotable lista de posibles ingredientes, los niños pueden adentrarse en cualquier área del desarrollo. Así pues, la elaboración de una brocheta de frutas, un surtido de canapés salados o de unas trufas de galleta y chocolate les está ayudando a comer variado, aprender colores, contar los ingredientes de la lista, repartirse el trabajo y ayudarse mutuamente, fijar la atención y acordarse de los pasos a seguir, manipular delicadamente los ingredientes, estimular el sentido del tacto, el gusto y el olfato, aprender el origen de un simple huevo… e infinidad de posibilidades instructivas, pedagógicas y también psicológicas.

Entendiendo que por ejemplo, a un alumno/a con Trastorno de Hiperactividad le pueden ayudar a interiorizar aprendizajes, aquellas técnicas de enseñanza que le permitan un cierto movimiento, complementando así, la mayoría de momentos que requieren que esté sentado en la silla del aula.

Esta forma de trabajo no es solo una estrategia que facilita el aprendizaje del alumno/a al vivirlo a través de experiencias próximas y familiares, sino también una técnica de enseñanza que hace posible abrir las puertas a nuevos conocimientos y/o asentar aquellos que empiezan a vislumbrar.

Cómo preparar un taller de cocina para niños

Se puede decir que sabemos cómo empieza un taller de cocina para niños, pero nunca cómo acaba. Debemos tener en cuenta algunos aspectos organizativos, como preparar los ingredientes y útiles de cocina, contando con algunos de reserva para evitar olvidos o falta de disponibilidad.

También deberemos calcular el tiempo que vamos a tardar en desarrollar la receta, preparar alguna historia graciosa sobre algún ingrediente para mantener la atención y cómo no, simular el ejercicio previamente para anticipar posibles dificultades y ajustar la duración del taller.

Dependiendo de la cantidad de alumnos que tengamos los podremos poner solos, por parejas o en pequeños grupos. También dependerá de su edad, ya que no es lo mismo trabajar con niños de infantil que con alumnos de primaria o secundaria. Los niños de infantil pueden trabajar bien en grupo mientras que los más mayores querrán más autonomía para llevar a cabo las tareas. Eso no excluye que para algunas elaboraciones puedan trabajar en equipo y aprendan a coordinar sus tareas.

Un paso muy recomendable es planificar una receta principal para cada sesión y pedir a los padres de los niños que les metan en sus mochilas algunos ingredientes básicos para prepararlas.

Otro de los consejos para que los niños se metan verdaderamente en el papel es que todos vistan un delantal y un gorro. Además de ser más higiénico ellos se sentirán como auténticos cocineros profesionales. Incluso es una buena idea que cada niño decore sus delantales con su nombre y algunos dibujos.

Una vez estén preparados, y con las manos convenientemente lavadas, tocará explicar cuál es la receta que vamos a preparar y qué ingredientes utilizaremos. Sobra decir que deberemos haber pensado una receta con una dificultad adaptada a la edad de los alumnos para que sean capaces de terminarla.

Lógicamente siempre puede haber alguna sorpresa. Los niños son muy dados a la “investigación” y el que no acaba comiéndose los ingredientes antes de tiempo quizá haga un estudio sobre la velocidad a la que puede viajar la comida por el aire. Son cosas que pasan…

Un truco que podemos poner en práctica es que aquellos alumnos que acaben primero ayuden a los más retrasados, con la finalidad de que hasta que no acaben todos, no pueden comerse lo que han preparado.

Por último, es muy importante que, una vez acabada la clase, los niños aprendan a recoger y dejar su sitio más o menos limpio. Es parte de la disciplina que deberemos inculcarles, para que puedan aplicarla dentro y fuera de la clase.

De forma resumida, los principales aspectos que se pueden tratar a lo largo de un taller de cocina con niños son los colores, los sabores, el origen de los alimentos, sus propiedades nutritivas, la psicomotricidad fina y la creatividad. Todo ello, amenizado por diferentes temas transversales como los hábitos de higiene, las normas sociales, los hábitos de alimentación sanos o el gusto por la fruta y las verduras, las grandes rechazadas por los pequeños.

Como no hay mejor forma de explicar cómo hacer que los niños aprendan cocinando que con un ejemplo, dejamos a continuación el enlace a un vídeo que resume buena parte de lo que hemos explicado en este artículo. Se trata de un corte del programa Masterchef Junior, el famoso concurso de cocina de TVE que realiza su versión con niños. Los participantes reciben cada semana clases de cocina en el Basque Culinary Center, el centro de formación gastronómica más importante de España, ubicado en San Sebastián.

En clases para niños como las de este centro se enseñan las mejores técnicas culinarias para que los pequeños aprendices se conviertan en cocineros profesionales. En este caso se trata de una clase de pastelería con el chef Lander Ganzo y puede verse aquí: “Masterchef Junior 3. Clase de Pastelería

Y si quieres probar con otras técnicas para amenizar tus clases y motivar el aprendizaje de los más pequeños, prueba con la magia, una técnica infalible para sorprenderles y alimentar su curiosidad. Échale un vistazo a nuestro artículo “Usa la magia para motivar a los niños pequeños

Recuerda que si quieres contarnos tu experiencia en la cocina con niños puedes dejarnos un comentario más abajo. ¡Estaremos encantados de leerte!

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