Guía para comprar una bicicleta plegable – 2018

Fueron concebidas para los pequeños desplazamientos por la ciudad pero ahora también han llegado al mercado de las bicicletas de montaña. Las bicicletas plegables se han convertido en una alternativa cómoda y práctica para quienes quieren llegar al trabajo evitando los atascos o para aquellos que quieren disfrutar de un paseo sobre dos ruedas pero no tienen demasiado espacio donde guardar una bici convencional.

Guía para comprar una bicicleta plegable
Guía para comprar una bicicleta plegable

Aunque AMBE, la Asociación de Marcas y Bicicletas de España, de referencia en el sector, todavía no aporta datos sobre la venta de bicicletas plegables en sus informes anuales, la oferta ha crecido en los últimos años y a día de hoy existen bicicletas plegables para todo tipo de usuarios y necesidades. Veamos cuáles son sus principales ventajas e inconvenientes y qué hay que tener en cuenta para elegir la mejor bicicleta plegable.

¿Qué es una bicicleta plegable?

Empecemos por el principio. Las bicicletas plegables son aquellas que pueden recogerse o doblarse gracias a las bisagras que incorporan en las partes principales como el cuadro o el manillar. Gracias a estas piezas, una bicicleta de un tamaño convencional puede convertirse en una pieza compacta que ocupe mucho menos espacio y que sea mucho más fácil de transportar en un coche, un autobús o en un ascensor.

A pesar de que las bicicletas plegables parecen un invento actual, lo cierto es que su historia debe remontarse hasta finales del siglo XIX y las primeras décadas del XX, cuando varios ejércitos europeos como el francés, el inglés o el italiano desarrollaron este tipo de bicicletas. Su comodidad, su ligereza y el poco espacio que ocupaban las hacían ideales para el uso militar hasta que, lógicamente, el desarrollo de nuevos vehículos de transporte para los soldados las hizo inservibles para el campo de batalla.

A día de hoy, las bicicletas plegables se han popularizado en las grandes ciudades puesto que son una buena alternativa a los vehículos contaminantes y son prácticas para viajar tanto por carril-bici como en transporte público

¿Cuáles son las principales ventajas de una bicicleta plegable?

Como hemos dicho, muchas personas han elegido una de estas bicicletas plegables para su día a día puesto que tienen múltiples ventajas respecto a las bicicletas convencionales. Algunas de ellas son las siguientes:

  • Ocupan muy poco espacio: es, sin ninguna duda, su principal ventaja. Resultan una maravilla para entrar con ellas a sitios a los que sería imposible acceder con una bicicleta corriente. Hablamos, por ejemplo, de un autobús, una oficina, un ascensor o un piso pequeño. También son ideales para todo tipo de transporte público, como los autobuses urbanos, el tren o los aviones.
  • Pueden ajustarse fácilmente para ser usadas por personas de diferentes alturas.
  • No son el principal objetivo de los robos: el tiempo que se pierde en montarlas hace difícil que sean el blanco de los ladrones en plena calle.
  • Son de fácil manejo: las ruedas pequeñas, el tamaño del cuadro y la menor anchura del manillar son elementos que las hacen más maniobrables que una bicicleta tradicional.
    Mantienen buena parte de su valor económico: al no sufrir un desgaste considerable (como si lo sufren las BTT, por ejemplo) su valor se mantiene bastante estable a la hora de vender una de segunda mano.

¿Cuáles son los principales inconvenientes de una bici plegable?

Por supuesto, una bicicleta de este tipo también tiene algunos inconvenientes. Los analizamos a continuación:

  • Son menos estables que una bicicleta convencional: aunque mencionábamos más arriba que sus características físicas las hace más manejables en entornos urbanos difíciles, como un atasco o una gran muchedumbre, el tamaño de sus ruedas es también un arma de doble filo, pues las hace más inestables frente a un bache o un bordillo. Es cuestión de acostumbrarse a llevar unas ruedas más pequeñas que en una bicicleta de carretera o una BTT, pero hay que tener en cuenta que cuanto menor sea el diámetro de la rueda peor absorbe los golpes y los agujeros del pavimento por el que circulemos.
  • Pueden ser más incómodas: especialmente si hablamos de las bicicletas de gama baja. Dependiendo del terreno por el que vamos a circular, es posible que sintamos que nuestras muñecas o nuestras piernas sufren más de la cuenta. Estos problemas se solventan en las bicicletas plegables de mayor calidad que disponen de amortiguadores y están fabricadas con mejores materiales, pero obviamente hablamos también de un precio mayor. La mayoría de estas bicis están pensadas para trayectos urbanos y para velocidades que no superan los 20km/h. Por encima de esa velocidad veremos que nos transmiten vibraciones o que pierden estabilidad.
  • Son proporcionalmente más caras: aunque los precios fluctúan y se pueden encontrar buenas ofertas, las bicicletas plegables suelen resultar más caras que una tradicional de la misma gama, ya que la posibilidad de plegarlas y las piezas que lo hacen posible encarecen el precio final.

¿Cómo elegir la bicicleta plegable adecuada?

Para comprar la bicicleta plegable que mejor se adapte a ti hay que tener en cuenta algunos aspectos importantes que analizamos a continuación:

  • El uso que se le va a dar: es lo primero que debemos valorar, ya que de ello dependerán las características físicas de nuestra bici. Si la vamos a usar siempre en trayectos urbanos cortos (de casa al trabajo, por ejemplo) deberemos buscar una bicicleta pequeña y ligera. Una bicicleta de aluminio o de acero inoxidable por debajo de los 10/11 kilos de peso nos ahorrará tener la sensación de estar acarreando un muerto cada vez que nos desplazamos al trabajo. Es la mejor opción para trayectos cortos y poco exigentes. Por el contrario, si la vamos a utilizar para realizar viajes más largos o si la vamos a meter habitualmente en transportes como el tren o el avión necesitaremos una bicicleta más robusta y resistente, aunque pese más.
  • El tamaño de las ruedas: por lo general, las bicicletas plegables más comunes montan ruedas de 16’ o de 20’. Si bien las de 16” son populares entre las bicis de ciudad, las de 20” son las más elegidas porque ofrecen mayor estabilidad, lo que las hace más adecuadas para trayectos más largos o por zonas que tienen peores firmes. Al margen de estos dos tipos, en los últimos años se han comenzado a comercializar bicicletas plegables con múltiples diámetros de rueda, incluyendo las que se asemejan a las BTT de 26’ o de 27’5 pulgadas.
  • La velocidad de plegado: es otro de los factores importantes a tener en cuenta. Si vamos a plegar nuestra bicicleta varias veces al día y en sitios con poco espacio (la parada del autobús o el andén del metro, por ejemplo) necesitaremos una que pueda desmontarse con facilidad. Por el contrario, si la vamos a usar esporádicamente, podremos buscar una que sea más robusta aunque tardemos más en plegarla.
  • Las dimensiones de la bicicleta una vez plegada: antes de comprarla conviene valorar cual es el tamaño real de la bici cuando se pliega por completo y la facilidad con la que se puede transportar de ese modo. No es lo mismo una bicicleta que queda como una pieza compacta que una en la que sobresalgan piezas como los pedales o las manetas de frenos.
  • Las transmisiones: hay bicicletas plegables sin cambios de marcha, otras con un solo plato y varios piñones y otras que llevan cambios convencionales con una amplia corona de piñones y dos o tres platos. Cuantas más posibilidades más cómodo resulta afrontar los desniveles del terreno, pero también se añade peso a la bicicleta. Hay que tener en cuenta que el cambio es una de las piezas claves de una bicicleta, por lo que conviene elegir una transmisión de calidad aunque sea un poco más cara o aunque prescindamos de otras comodidades. Si nos quedamos sin cambios después de hacer unos viajes la inversión en una bicicleta plegable no habrá servido de mucho.
  • Los frenos: la mayoría de bicicletas plegables montan todavía frenos de tipo V-Brake, en los que dos zapatas rozan en la llanta para frenar. Sin embargo, ya hay modelos con frenos de disco mecánicos y también hidráulicos. Estos modelos suelen ofrecer una mayor eficacia de frenado, pero también son más complejos y son más difíciles de reparar si se dañan. También hay bicicletas plegables con freno contrapedal, un sistema integrado en el buje de la rueda posterior que hace que la bicicleta frene si giramos los pedales hacia atrás. En teoría, para desplazamientos urbanos el freno ideal sigue siendo el de tipo V-Brake, tanto por su sencillez como por su precio y su respuesta.
  • El cuadro: actualmente, los dos materiales principales con los que se fabrican los cuadros de las bicicletas plegables son el aluminio y el acero. A pesar de que el acero parezca mucho más pesado, las calidades técnicas que han alcanzado algunas marcas han hecho que el peso de un cuadro de acero no sea mucho mayor que uno de aluminio, además, el acero es también más resistente. También hay cuadros de titanio (Brompton, por ejemplo, fabrica cuadros con partes de titanio) y también de fibra de carbono para los más exigentes. La principal ventaja de este último material es su ligereza, aunque es algo que se nota en el precio.
  • Las suspensiones: que la bicicleta tenga o no suspensiones es una decisión que debe tomar el usuario. Una suspensión delantera y un amortiguador trasero hacen la bici mucho más cómoda, mejorando la posición de la espalda y reduciendo las vibraciones en los brazos y las muñecas, pero también encarece el precio y abre la posibilidad de tener averías que pueden ser complicadas de reparar y económicamente costosas.
  • El equipamiento adicional: objetos como los guardabarros para no mancharnos en los días de lluvia, focos en la parte delantera o bajo el sillín, una cestita en el manillar o un portabultos sobre la rueda trasera pueden resultar muy prácticos para transportar pequeños objetos, como una caja o un maletín y para hacer nuestro trayecto más seguro. No todos los modelos permiten colocar estos equipamientos, por lo que habrá que valorar si realmente los necesitamos o no.
  • La talla: la posición que se adopta en una bicicleta plegable no es la misma que se suele adoptar en bicis de carretera o en BTT. Se suele ir más erguido, con los brazos más extendidos y más elevado respecto al suelo. Por eso es imprescindible comprobar la talla y las medidas del cuadro, para asegurarnos de que pueden adaptarse a nuestro cuerpo y mantener así una posición cómoda. Lo contrario acabará por causarnos incómodos dolores por todo el cuerpo.

Bicicletas plegables eléctricas

Entre esa extensa gama de bicicletas plegables que a día de hoy se ofrece en el mercado existen también las bicicletas plegables eléctricas. Combinan la comodidad del plegado y el transporte, que no suele ocupar demasiado espacio, con la potencia de un motor que ayuda a reducir el esfuerzo del pedaleo.

Son, eso sí, algo más pesadas y más caras, pero resultan una buena opción para quienes tienen que recorrer pequeñas distancias por la ciudad pero con desniveles importantes. El motor ayuda al pedaleo y a que no llegues a tu destino empapado en sudor por el esfuerzo en los desniveles.

A efectos legales, las bicicletas plegables eléctricas deben cumplir con las normativas europeas que obligan a que no se puedan superar los 25km/h, a que el motor tenga una potencia máxima de 250W y a que no puedan disponer de un acelerador, sino que el motor debe comenzar a trabajar cuando pedaleamos funcionando como una ayuda al pedaleo y no como un ciclomotor.

Si quieres saber más sobre las bicicletas eléctricas y sus características no dejes de leer nuestra “Guía para comprar una bicicleta eléctrica – 2018

Las mejores marcas de bicicletas plegables

Listamos a continuación las mejores marcas de bicicletas plegables que actualmente están en el mercado:

Dahon
Quipplan
Brompton
Strida
Beixo
Tern
Nishiki
Tikit
Monty
BH

Esta es solo una selección de las mejores marcas, pero obviamente hay otras muchas que, a día de hoy, tratan de competir con estas en el mercado de las plegables. Si conoces alguna otra marca no dudes en dejarnos un comentario al final de este artículo y la incluiremos en el listado.

Precios de bicicletas plegables

Te ofrecemos a continuación una clasificación con diferentes modelos y diversos rangos de precios en los que se pueden encontrar. Hablamos siempre de precios para bicicletas nuevas:

Bicicletas plegables entre 100€ y 200€

BTWIN Hoptown 300 20’

TopBike Plegable 20’

BPro PS20 Folding

Frejus 20’ MICRO

Bicicletas plegables entre 200€ y 300€

Raleigh FOLD-S 20´

Frejus P2X20206

Monty Source

BTWIN Hoptown 320 20’

Megamo Zambra 20’

Bicicletas plegables entre 300€ y 500€

Raleigh STOWAWAY 7

Kross Flex 2.0

Tern Link B7

Dahon Vybe D7

Bicicletas plegables entre 500€ y 700€

Dahon Vitese D8 Street Bike

Dahon Briza D8

Bicicletas plegables entre 700€ y 1000€

Beixo X-Town

Beixo Compact Black

Strida LT

Tern Link D7i

Dahon Vigor D9

Bicicletas plegables de más de 1000€

Strida EVO (16’ / 18’ pulgadas)

Tern Link P7i

Tern Verge Duo

Cyrusher  XF600 (plegable y eléctrica)

Beixo Electra Black (plegable y eléctrica)

Modelos de bicicletas plegables mas innovadores

Con los años, las marcas van perfeccionando sus bicicletas plegables y, además, aprovechan para incluir algunas novedades destacables que merece la pena conocer.

Una de ellas es el sistema de transmisión por cardan popularizado por la marca Beixo. Se trata de una bicicleta sin cadena, por lo que te ahorra las molestias de tener que estar pendiente de si te manchas las manos o la ropa con la grasa de la cadena tradicional. Funciona con dos ruedas dentadas conectadas entre sí, situadas una en el eje central y otra en el eje de la rueda trasera. La propia marca Beixo, entre otras, comercializa también la transmisión con correa, otra alternativa a la tradicional cadena que necesita estar engrasada para funcionar. La correa es resistente, silenciosa, y lo mejor de todo es que no mancha.

Otro de los sistemas innovadores en los cambios lo comercializa la marca Brompton. Esta marca inglesa tiene diferentes opciones de transmisiones: la primera opción es la de “single speed”, o lo que es lo mismo, sin cambios. La siguiente opción es la que únicamente tiene dos velocidades que funcionan como un cambio tradicional. Para cambiar de marcha hay que ir pedaleando para que la cadena baje o suba.

Sin embargo, Brompton ofrece otra opción de transmisión con un buje de cambio interno de tres velocidades, un novedoso sistema cuya mayor ventaja es que permite cambiar en parado. También dispone de modelos con una combinación de los dos últimos sistemas de cambios, que dan como resultado bicicletas plegables con 6 velocidades.

Al perfeccionamiento de las transmisiones se unen también nuevos modelos de plegado. La misma marca Brompton es también un buen ejemplo de ello. Sus bicicletas son las más compactas cuando están plegadas y lo cierto es que su plegado y desplegado es sencillo y rápido. Para muestra, un botón:

Plegado de una Brompton en 7 segundos.

La ventaja de las Brompton, aunque es algo que también incluyen ya otras marcas, es que una vez plegadas se pueden transportar fácilmente gracias a unas pequeñas ruedecillas convenientemente colocadas en la base. Así podemos arrastrarlas y no tenemos que cargar con ellas a pulso.

Dahon es otra de las marcas que ha innovado en sus sistemas de plegado. La pieza clave de una bicicleta plegable es la bisagra central. Si esa pieza falla, la bicicleta pierde todas sus ventajas. Por eso, Dahon diseña sus bisagras centrales para que tengan una gran resistencia a la apertura y al cierre habitual.

Están forjadas en frío, lo que las hace más resistentes, y además tienen un perno de acero inoxidable y arandelas de bronce de gran durabilidad. Otra de las ventajas de Dahon es que la mayoría de sus modelos cuentan con un accesorio muy útil: una bomba de aire en el interior de la tija del sillín que puede extraerse fácilmente y se convierte en una bomba de pie para hinchar los neumáticos. Además, también cuentan con unas pequeñas ruedas para transportarlas por el suelo cuando están plegadas.

Otro de los sistemas de plegado curiosos es el de las bicicletas Strida. Su forma moderna y rompedora va acompañada de un sistema de plegado muy diferente al de las marcas anteriores. Su cuadro de forma triangular se desmonta en pocos segundos con un cierre situado en la rueda delantera. Además, Strida incorpora otras novedades, una horquilla de un solo brazo sobre la rueda delantera, una cadena de kevlar que no necesita engrase o frenos de tambor en algunos modelos.

Hasta Mercedes Benz ha diseñado su propia bicicleta plegable. La Mercedes Benz Folding Bike llama la atención por su diseño, muy acorde con la línea estética de sus vehículos, pero también porque consigue fusionar grandes calidades técnicas (frenos de disco, 8 velocidades manuales y suspensiones delantera y trasera de 40mm) en una pieza que, una vez plegada, resulta ultraligera y ocupa solo un espacio de 80cmX80cmX25cm.

Por último, uno de los diseños más llamativos es el de las A-Bike. Con sus ruedas diminutas se parece más a un patinete que a una bicicleta, pero lo cierto es que goza de una gran popularidad especialmente en las grandes ciudades del mundo anglosajón. Además, es también eléctrica. Dispone de una pequeña batería con autonomía para recorrer unos 25 kilómetros.

Asegurar una bicicleta plegable

Como en el caso de las bicicletas tradicionales, las bicis plegables también pueden disponer de un seguro. Algunas bicicletas de este tipo pueden incluirse en las pólizas del seguro del hogar, pero en otros casos existen pólizas específicas. La mayoría de las aseguradoras ofrecen dos tipos de coberturas para ciclistas: seguro de robo y seguro de asistencia en carretera si te quedas tirado lejos de casa.

Sin embargo, hay algunos riesgos asociados al uso de una bicicleta plegable que una aseguradora también puede cubrir en sus pólizas. Hablamos, por ejemplo, de las reparaciones mecánicas, de la cobertura sanitaria en caso de tener un accidente o de la defensa jurídica en caso de tener que presentarte a un juicio.

En el caso de las primeras, las reparaciones de una bicicleta plegable pueden ser más caras puesto que son piezas más complejas y pueden estropearse con mayor facilidad si no se cuidan bien. En el caso de las coberturas médicas, una póliza específica para ciclistas puede cubrir gastos de hospitalización en caso de accidente o los gastos derivados de dañar a terceras personas.

Si tienes pensado viajar con tu bicicleta plegable, también se podrá incluir la asistencia en el extranjero o los gastos médicos en caso de accidente en otro país.

Para todos estos casos, lo que las aseguradoras suelen tener en cuenta es la edad del ciclista, el tipo de bicicleta (urbana, BTT, etc.), los sistemas de seguridad que lleva (candados, etc.), los lugares por los que va a circular y las características físicas (si lleva estribos, agarraderos que sobresalen, etc.)

Para obtener más información sobre los seguros para bicicletas no te pierdas nuestro artículo “Seguro para bicicletas – Guía definitiva”.

Como ves, comprar una bicicleta plegable no es más sencillo que comprar una BTT o una bici de carretera convencional. Hay que tener en cuenta numerosos factores para que la suma precio-durabilidad-comodidad sea adecuada a nuestro bolsillo y a nuestras necesidades. La ventaja es que las bicis plegables son ya tan populares que existen miles de modelos diferentes entre los que elegir. Tan solo hay que perder un poco de tiempo pensando en cuál será el más adecuado para nosotros.

¿Te ha resultado útil esta guía? ¿Crees que falta algún consejo para comprar la mejor bicicleta plegable? Déjanos un comentario y cuéntanos tu opinión. ¡Será útil para nosotros y quizá puedas ayudar a otros usuarios a encontrar su bicicleta perfecta!

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