Guía del seguro para caballos, ponys, burros y mulas

En España, históricamente, el sector ecuestre ha tenido un gran peso, generando una importante actividad económica y miles de puestos de trabajo. Según el informe de la Real Federación Hípica Española, solo en 2012 el sector generó un impacto de más de 5300 millones de euros, el 0’5 % del PIB español. Esta misma entidad señala que en ese año había en España unos 720.000 caballos repartidos en algo más de 175.000 explotaciones que dieron trabajo a 61.000 personas.

Estas cifras afectan, por supuesto, al sector asegurador. Por ello, tengas simple curiosidad o interés personal o profesional, trataremos de explicarte a continuación todo lo que debes saber sobre los seguros para caballos.

Seguros para caballos
Seguros para caballos

¿Por qué asegurar tu caballo?

Aunque la contratación de un seguro para tu caballo no es obligatoria en nuestro país, sí es muy recomendable, puesto que según la legislación, en este caso el artículo 1905 del Código Civil, la responsabilidad sobre los caballos, ponys, burros y mulas recae específicamente en sus dueños.

Al ser animales robustos, fuertes y rápidos, los daños que pueden causar a personas, otros animales o bienes materiales pueden ser cuantiosos y es por ello que prácticamente todos los caballos disponen de un seguro de Responsabilidad Civil.

Además de eso, los caballos son animales de gran valor, tanto por sus características como por sus diferentes usos (paseo, doma, tiro, competición, exhibición, etc.). Los precios para tratamientos, cuidados veterinarios, operaciones quirúrgicas o transportes son también elevados, y se disparan en casos de caballos de alta competición o caballos de razas especialmente valiosas, como los “Pura Sangre”, los “Árabes” o los “Frisones”.

Por todo ello, las aseguradoras ofrecen seguros para caballos que cubren prácticamente todos los riesgos que pueden afectar a estos animales y se adaptan a las condiciones de cada uno.

Cuales son las principales enfermedades que sufren los caballos

Como todos los animales, los equinos sufren enfermedades, algunas muy comunes, que debes tener en cuenta a la hora de contratar un seguro. Algunas de ellas son leves y pasajeras, mientras que otras requieren de atención médica especializada. Te presentamos aquí un listado con las enfermedades más frecuentes de los caballos:

  • Cólicos
  • Problemas estomacales como úlceras
  • Gripe y otras enfermedades causadas por virus como el de la “Influenza equina”.
  • Tétanos
  • Enfermedad de Cushing, que afecta al sistema endocrino.
  • Paperas
  • Úlceras en las córneas
  • Sarna y otras afecciones en la piel
  • Lesiones musculares.
  • Infecciones y heridas en las patas

Pasemos a evaluar las posibles coberturas que nos pueden interesar para asegurar nuestro caballo.

¿Qué tipo de coberturas ofrecen los seguros para caballos?

Listamos a continuación las principales coberturas para caballos que ofrecen las aseguradoras:

  • Responsabilidad Civil. Como ya hemos mencionado, este seguro es básico y cubre los daños personales y materiales que el caballo puede causar a terceros. Suelen ofrecer diferentes condiciones para jinetes, monitores, centros hípicos, etc.
  • Seguro de muerte del animal. Bien sea por accidente, enfermedad o por sacrificio necesario. Generalmente suele incluir la retirada del cadáver del animal, algo importante teniendo en cuenta sus dimensiones.
  • Garantía de pérdida de uso. En el caso de que el caballo, por accidente o enfermedad, no pueda seguir ejerciendo la labor que desempeñaba anteriormente. Por ejemplo, si se trataba de un caballo de competición y a causa de una lesión no puede seguir compitiendo, su dueño puede ser compensado económicamente.
  • Asistencia veterinaria, cirugía y hospitalización.
  • Seguros de transporte y estancia en ferias y otras exhibiciones.
  • Cobertura de robos, hurtos o extravíos.
  • Coberturas para las instalaciones de Centros Hípicos, Escuelas de Equitación y fincas particulares.
  • Seguros de suspensión de espectáculos ecuestres.
  • Coberturas de asistencia en viaje para los jinetes en rutas y viajes a caballo.

¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de contratar un seguro para caballos?

  • Su actividad. Los caballos ofrecen multitud de posibilidades y por eso la actividad para la que van a ser empleados influirá en tu seguro. Las condiciones cambiarán considerablemente si se trata de un caballo de competición o si se trata de un caballo de paseo para realizar excursiones por la montaña. Tampoco serán las mismas en caso de ser un caballo para paseos en carruaje por la ciudad o si es utilizado para recreaciones históricas o grabaciones de películas. En cada caso, se valorarán los diferentes riesgos que existen para el animal y para su propietario.
  • Su salud. Como decíamos al comienzo, las aseguradoras prestan especial atención a los tratamientos veterinarios que pueden necesitar los animales. Las posibles lesiones de los caballos derivadas de su trabajo, o las enfermedades comunes que pueden afectarles, como los dolorosos cólicos, la sarna, muy común en periodos de calor intenso, o las pequeñas heridas que frecuentemente sufren en las extremidades, son problemas que puede resolver tu seguro.
  • Sus desplazamientos. Dependiendo de la actividad del caballo, su propietario deberá desplazarlo frecuentemente de un lugar a otro para competiciones, ferias, torneos o exhibiciones. En este caso, habrá que tener en cuenta las distancias, la compañía (si viaja solo o con otros animales) y el tipo de transporte (remolque, camión, ferrocarril, etc.). Las aseguradoras variarán sus condiciones en relación a estos factores.
  • Sus instalaciones. Los lugares en los que vive el caballo también son fundamentales. Estos animales necesitan de cuidados manuales especializados, de una alimentación adecuada y de una vigilancia constante de sus condiciones de vida y su salud. Necesitan, además, amplios espacios para entrenar y moverse, por lo que deben disponer de importantes infraestructuras. Por supuesto, las aseguradoras valorarán los riesgos que presentan las instalaciones para los caballos y mejorarán las condiciones de sus seguros en base a sus características.
  • Su edad y sexo. Este dato es especialmente importante para las aseguradoras a la hora de contratar un seguro para caballos. La mayoría de pólizas cubren los riegos de caballos y yeguas a partir de los 3 años y dependiendo de su actividad lo hacen, incluso, hasta los 20 años.
    En el caso de los potros, el límite mínimo suele estar en los 6 meses de edad para poder asegurarlos. En el caso de ponys, burros y mulas, también se suele situar en el mínimo de 6 meses y en el máximo de entre 15 y 20 años.
    Dependiendo de la compañía aseguradora, a partir de cierta edad en la que la salud del caballo puede deteriorarse con mayor facilidad, las condiciones del seguro pueden encarecerse porcentualmente cada año.

Esperamos que este artículo te haya ayudado a conocer qué cosas debes tener en cuenta a la hora de contratar un seguro para tu caballo. Y ya sabes que si tienes cualquier duda, sugerencia o deseas contarnos tu experiencia, ¡puedes dejarnos un comentario aquí abajo!

 

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2 comentarios sobre “Guía del seguro para caballos, ponys, burros y mulas

  1. Hola, quería saber el precio de un seguro para un burro que tengo para darme paseos yo con un pequeño carrito, y las condiciones es de dicho seguro. Gracias de antemano

    1. Hola Luis,
      Gracias por contactarnos. Para conocer más detalles sobre tu animal nos pondremos en contacto contigo a través del correo electrónico. Saludos.

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