Seguros para un SUV – Todo lo que tienes que saber

Si estas pensando en como será el seguro para un SUV es muy probable que te hagas preguntas como, ¿costará mas el seguro de un SUV que el de un coche? ¿habrá alguna cobertura adicional?

Guía para contratar un seguro para un SUV
Guía para contratar un seguro para un SUV

A la hora de contratar una póliza para el seguro de un SUV, las compañías aseguradoras tienen en cuenta qué características especiales de estos vehículos afectan directamente a las condiciones de tu seguro.

Vamos a plantear estas cuestiones, repasaremos las diferencias entre estos vehículos y otros como los turismos convencionales o los todoterrenos 4×4 y te ofrecemos consejos para contratar el seguro para SUV más adecuado.

En los años 90, las carreteras estadounidenses se llenaron con una nueva gama de vehículos, como los Ford Explorer o los Chevrolet Tahoe, que algunos años más tarde inundaron también las vías europeas de la mano de otros modelos como los Porsche Cayenne en el 2002 o la Serie X de BMW. Este nuevo tipo de automóviles se denominaron SUV (Sport Utility Vehicle) por sus siglas en inglés y llegaban para ocupar un hueco intermedio entre los turismos convencionales y los todoterrenos 4×4. En los últimos años, los SUV han ido modificando su fisonomía y sus características, pareciéndose cada vez más a los turismos compactos. De hecho, comparten muchas más características con los turismos que con los todoterrenos, como los chasis monocasco o la tracción delantera, mucho más usada que la tracción integral.

Los primeros SUVS - Chevrolet Tahoe 1997

Con todo, estos automóviles han dejado de ser una moda pasajera para convertirse en una gama compleja y cada vez más amplia de la que prácticamente todas las marcas disponen de algunos modelos. Si te fijas bien, verás que los SUV han invadido las autopistas y las calles de nuestras ciudades. Renault Captur, Ford Kuga, Volvo XC90, Honda CR-V o Nissan Qashqai son solo algunos modelos de estos vehículos que han llegado para quedarse.

Análisis de las semejanzas y diferencias de los SUV frente a turismos y 4×4:

Ya hemos apuntado que los SUV son cada vez más parecidos a los turismos en sus características de montaje. Al ser una gama intermedia, preparada tanto para circular en asfalto como para pistas -no demasiado rotas, claro-, comparten características de los coches convencionales y de los aventureros todoterrenos. A estos últimos se parecen más en su apariencia, mucho más montañera. Disponen de mayor altura de bajos para facilitar la circulación por caminos pero sus suspensiones son generalmente más duras que las de los todoterrenos, para facilitar también una conducción más cómoda en carretera. Algunos disponen de tracción 4×4 pero, en general, la mayoría funciona únicamente con tracción a un eje.

El montaje del chasis es similar al de los turismos pero la conducción resulta muy diferente. Al tener un punto de gravedad notablemente más alto y un peso mayor, las inercias afectan más a la conducción y resultan menos seguros a la hora de tomar curvas y en las frenadas. Precisamente por ese punto de gravedad más elevado, los SUV tienen una mayor facilidad para volcar en caso de ejecutar una maniobra brusca. No significa que los SUV sean vehículos inseguros, de hecho, algunos como el Volvo XC90 han sido reconocidos por EURO-NCAP por sus características de seguridad y su fiabilidad-, pero sí es cierto que la conducción respecto a un utilitario varía considerablemente y se deben tener en cuenta otros factores a la hora de ponerse al volante.

¿Cómo afectan estas diferencias en el seguro de un SUV?

Pues lógicamente, mucho. Las características únicas de los SUV hacen que las aseguradoras tengan en cuenta otras consideraciones en la gestión del riesgo en sus pólizas. Por ejemplo:

  • Con una masa y un tamaño mayor, si un SUV se ve envuelto en un accidente, la probabilidad de causar daños a otros vehículos más pequeños aumenta considerablemente. Además, al tener una altura superior, los daños que pueden causar a peatones en caso de atropello pueden ser de mayor gravedad.
  • La mayor facilidad de vuelco de la que hablábamos antes es otra de las características que las aseguradoras tienen en cuenta. Ante una maniobra brusca o una distracción de las más comunes, un vuelco puede provocar daños graves a los ocupantes del interior, a otros vehículos o a elementos que se sitúan junto a la vía.
  • Los daños en piezas concretas de los SUV son notablemente más caros de reparar, por lo que las pólizas que cubran este tipo de reparaciones también serán más costosas.
  • Algo en lo que también piensan las aseguradoras es en los lugares por los que va a transitar el vehículo. Generalmente, los conductores que poseen un SUV tienden a circular por terrenos dificultosos, como caminos en mal estado, con rocas o con superficies deslizantes, lo cual hace aumentar las probabilidades de accidentes y daños.
  • Por lo general, los SUVs son vehículos más caros en comparación con modelos de turismos de sus mismas marcas. Ello afecta también a la valoración de una póliza en caso de siniestro total, robo o desastre en el que el coche quede destruido.

Todos estos condicionantes que tienen en cuenta las grandes aseguradoras son los que debes tener presentes tú también a la hora de elegir un seguro para tu SUV. Además de las coberturas obligatorias, que suelen ser las de Responsabilidad Civil, lunas, seguro del conductor y asistencia jurídica, es necesario valorar coberturas adicionales adaptadas al uso que le vas a dar al SUV.

En el caso de que hayas decidido lanzarte a la aventura y probar las capacidades de tu SUV fuera de las vías públicas, es muy recomendable disponer de un seguro a todo riesgo que cubra los daños que las rutas por pista más exigentes puedan ocasionarle a tu vehículo. No tenerlo y meterte en la travesía más impracticable del monte puede acabar saliéndote por un ojo de la cara. Y a nadie le apetece cambiar la adrenalina por la frustración de quedarse tirado en medio de un barranco. Eso sí, si tienes claro que no vas a utilizar tu SUV para embarrarte por los caminos, valora escoger una póliza que no cubra ese tipo de daños. Tu cuenta bancaria te lo agradecerá cada mes.

Otro asunto es que, si estás pensando en salir de viaje habitualmente, ya sea por trabajo o por puro placer, un buen seguro de asistencia en viajes te cubrirá la espalda en caso de siniestro o avería, ofreciéndote servicios de traslado en medios alternativos o alojamiento en hoteles hasta que puedas desplazarte. Prácticamente todas las compañías aseguradoras ofrecen este tipo de pólizas por precios muy variables, por lo que la mejor opción es consultar con varias de ellas sus ofertas para asegurar tu SUV y quedarte con la póliza que mejor se adapte a tus necesidades.

Estos son nuestros consejos, pero también queremos leer los tuyos. ¿Has tenido que asegurar un SUV? ¿Qué has tenido en cuenta a la hora de contratar un seguro y qué compañía te ofrecía mejores ventajas? ¡Deja tu comentario y cuéntanos tu experiencia!

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