¿Es seguro viajar a Pakistán? Toda la información que necesitas saber

Pakistán es un país realmente atractivo por sus paisajes y la cultura que rodea a sus gentes. Es también un lugar de importancia estratégica en el continente asiático y un país con una larga e interesante historia para descubrir viajando.

Sin embargo, no es un país recomendado para el turismo. Al menos para un turismo convencional. En realidad, el Ministerio de Asuntos Exteriores de España recomienda no viajar a Pakistán a menos que sea por casos de extrema necesidad, y en cualquier caso, se deben evitar algunas zonas a toda costa.

Todo sobre la seguridad en Pakistan
Todo sobre la seguridad en Pakistan

Esta recomendación está sólidamente fundamentada, ya que Pakistán lleva varios siendo el cuarto país del mundo con más atentados terroristas. Solo en 2017, hubo 1086 muertos y más de 1300 heridos por actos de naturaleza terrorista, según Global Terrorism Database.

Además, existen problemas graves en las zonas fronterizas, a las que se recomienda no acercarse. En concreto, las zonas más conflictivas son las fronteras con Afganistán, donde operan los grandes grupos terroristas que han provocado atentados en los últimos años; y la frontera con India, un país con el que Pakistán ha combatido en varias guerras y con el que mantiene enfrentamientos armados regularmente.

En cualquier caso, esta guía sobre Pakistán te servirá para conocer a fondo el país y disfrutar de tu visita si decides viajar. Hablaremos sobre los riesgos climáticos, como terremotos o lluvias monzónicas, así como riesgos para la seguridad personal, los transportes, la práctica de deportes como el alpinismo o el trekking, y los riesgos para la salud (enfermedades, intoxicaciones, problemas alimentarios, bebidas, etc).

Información sobre el clima y temperatura en las diferentes regiones de Pakistán

Hay varios climas dentro del territorio pakistaní. Por un lado, el clima de costa en el sur, con temperaturas más suaves en verano e invierno pero con mucha humedad. Durante el mes de septiembre es la época donde los monzones dejan caer con más fuerza las intensas lluvias, lo que provoca importantes inundaciones en la mitad sur del país.

En el interior del país, hay un clima semidesértico que provoca temperaturas que rondan los 0 grados en invierno y que alcanzan más de 40ºC en pleno verano, lo que unido a la intensa humedad convierte los días de julio y agosto en una región agobiante para visitar. Islamabad y Rawalpindi sufren especialmente estas temperaturas en verano, e incluso cuando cae la noche, la sensación térmica no desciende, haciendo difícil conciliar el sueño.

Por último, en la cordillera del Karakorum, en la región de Gilgit-Baltistán al norte del país, encontramos un clima alpino con veranos suaves e inviernos muy fríos, con intensas nevadas y días con muy pocas horas de luz.

Actividad Sísmica – Terremotos en Pakistán

Pakistán es una zona de alta actividad sísmica. La llamada placa tectónica india bordea el país por la frontera oeste y recorre la gran cordillera del Himalaya, generando una intensa actividad con terremotos frecuentes cada año. Muchos de ellos tienen una intensidad moderada aunque ha habido otros de gran intensidad que han causado numerosas víctimas.

Aunque en los últimos años se han producido temblores que han afectado a las regiones de Baluchistán y el enclave fronterizo de Pakistán, Afganistán y Tayikistán (como en 2015 y 2016), el terremoto más devastador se produjo en la región de Cachemira en el año 2005, con la terrible cifra de más de 85.000 muertos.

Dada la imprevisibilidad de los seísmos, las recomendaciones de seguridad se limitan a conocer los protocolos de evacuación de los edificios en los que estemos alojados, tratar de protegerse huyendo hacia espacios abiertos o, si no es posible, resguardarse bajo mesas o camas y mantenerse informado sobre las alertas en los medios de comunicación.

Información sobre la seguridad y protección en Pakistán

Terrorismo y zonas problemáticas en Pakistán

Como hemos dicho al comienzo de esta guía, Pakistán es un país tristemente azotado por el terrorismo. Aunque la presencia de grupos terroristas parece no perturbar la vida de los pakistaníes, lo cierto es que las cifras de ataques con víctimas son estremecedoras.

Solo en el mes de julio de 2018, cuando tuvieron lugar las elecciones generales del país, murieron más de 220 personas y más de 400 resultaron heridas en ocho grandes atentados por todo el país.

Es frecuente ver en las grandes ciudades vehículos militares que patrullan constantemente y fuertemente armados. Además, también es permanente la presencia de la Brigada de Intervención Antiterrorista, encargada de la vigilancia de espacios susceptibles de ser objetivo de ataques terroristas.

En Pakistán existe una lucha permanente de los grupos terroristas por monopolizar el uso de la violencia y el miedo. Así, el principal grupo terrorista Tehrik-e-Talibán Pakistán (llamado comúnmente Movimiento de los Talibanes Pakistaníes), vinculado ideológicamente a Al-Qaeda, compite en los últimos años con el ascenso de facciones alineadas con ISIS, conocido como Estado Islámico. En los últimos años ha habido numerosos atentados perpetrados por estos dos grupos, especialmente en las zonas fronterizas con Afganistán.

Son precisamente las llamadas FATA (Federally Administrated Tribal Areas) las regiones más peligrosas del país, ya que aunque existe una capital administrativa en Peshawar, lo cierto es que la administración del territorio se lleva a cabo bajo la tutela de las pequeñas tribus con legislación propia y fuertemente influenciada por el islam más radical, lo que les lleva a despreciar la autoridad del estado pakistaní y a atacar constantemente centros de poder político, objetivos militares y escuelas en las que consideran que se ofrece una educación contraria a los valores islámicos.

De hecho, uno de los atentados más sangrientos y conocidos de la historia del Pakistán se produjo en 2014, cuando los talibanes asaltaron una escuela en Peshawar, asesinando a 145 personas, entre ellos más de 100 niños. Estas zonas a caballo entre Kabul e Islamabad, donde apenas puede llegar la administración y el ejército pakistaní, son utilizadas como refugio por los combatientes de los grupos terroristas. Obviamente, se desaconseja siempre visitar estas regiones.

Sin embargo, esta región del oeste del país no es la única que sufre la violencia terrorista. En la última década, los atentados se han repartido por casi todas las provincias del país. Aunque en algunas ocasiones los ataques tienen como objetivos centros de reunión de minorías étnicas o mezquitas chiítas, también ha habido ataques contra intereses turísticos y empresas occidentales, como el atentado con camión bomba en el Hotel Marriot de Islamabad, que mató a más de 50 personas e hirió a más de 250, entre ellos una veintena de turistas extranjeros, en 2008.

Otras zonas problemáticas en Pakistán

Otra de las regiones con problemas es la frontera entre Pakistán e India. Este gran territorio, conocido como Cachemira, es un territorio en disputa entre Pakistán e India desde, prácticamente, la independencia del último en 1947. Actualmente, la zona está dividida en varias regiones: los Territorios del Norte y Azad Cachemira, que pertenecen a Pakistán; la región de Jammu y Cachemira, que pertenece a India; y las zonas de Aksai Chin y el Valle de Shaksgam, que actualmente administra la República Popular de China, aunque son reclamados también por India.

Esta zona de amplios valles y paisajes increíbles es, paradójicamente, una zona poco recomendable para visitar. Existen enfrentamientos permanentes entre los ejércitos de Pakistán e India y, aunque Pakistán ha establecido una zona de seguridad dentro de sus fronteras para evitar que los civiles puedan acercarse, la inseguridad en esta zona es más alta que en otras regiones del país.

Otro territorio considerado como peligrosos es la Provincia de Khyber-Pakhtunkhwa. El propio Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación español advierte de que en esta región, incluso en las zonas más alejadas de la frontera afgana, existe un alto riesgo de secuestros y atentados terroristas, incluyendo Peshawar y el valle del Swat. El Ministerio también advierte que no se debe transitar por la carretera que une Peshawar  Chitral a través del Lowari Pass.

Finalmente, conviene destacar otra zona peligrosa dentro de las fronteras pakistaníes. Se trata de la región que circunda a la ciudad de Chilas, en la región de Gilgit-Baltistán, al norte del país. A pesar de que es una zona de paso de turistas que visitan Pakistán (está en la base del mítico K2 y es zona de paso de la conocida Karakorum Highway, que une Islamabad con China a través del paso del Khunjerab) es una zona donde tienen gran presencia los grupos integristas islámicos, por lo que se desaconseja viajar allí a no ser que sea estrictamente necesario.

Sin ir más lejos, los primeros días de agosto de 2018 fueron atacadas y quemadas una docena de escuelas en las inmediaciones de Chilas, la mayoría de ellas escuelas de niñas. El ataque, llevado a cabo por los talibanes pakistaníes, pretendía acabar con la educación que reciben las niñas en el país.

Consejo: aunque los atentados son imprevisibles, debes mantenerte alejado de grandes multitudes, de zonas que desconozcas o sin salida y de lugares en los que se estén celebrando manifestaciones políticas o religiosas con gran asistencia de público.

Robos, estafas y vandalismo en Pakistán

Aunque los robos y el vandalismo no son demasiado comunes en Pakistán, no se debe descartar que se produzcan. Hay que prestar atención especialmente en zonas turísticas a tus objetos personales, viajar siempre en grupo, tratar de evitar las zonas que hemos mencionado más arriba y evitar viajar de noche, especialmente por zonas que no conozcas.

Si contratas un guía local o una empresa turística, pregunta por las zonas más seguras y las menos recomendadas. Por ejemplo, dentro la capital, Islamabad, hay distritos con guardias armados en las calles que son seguros para los turistas.

Debes intentar, además, mantener un perfil bajo, evitando exhibir o hacer ostentación de grandes cantidades de dinero, joyas u otros objetos de valor. Las zonas en las que más robos se producen son al sur del país, en Karachi principalmente, porque hay un mayor nivel de vida y pueden verse viviendas y vehículos caros de personas que pueden ser objetivo de los atracadores y las bandas organizadas. De hecho, es habitual ver a civiles acompañados por guardias armados de paisano que garantizan su seguridad personal.

Veamos ahora las diferentes formas de desplazamientos dentro del territorio pakistaní.

Información sobre la seguridad de los transportes en Pakistán

La forma más segura de desplazarse por Pakistán es en avión. Es la forma más cara pero es la más segura para evitar accidentes y asaltos en las carreteras. Hay una fluida comunicación aérea entre las principales ciudades del país, con líneas regulares que vuelan una o dos veces al día. La aerolínea nacional es la PIA (Pakistan Internacional Airlanes). Puedes consultar sus rutas y precios a través de su página web.

Aunque hay otros aeropuertos internacionales, generalmente, los vuelos intercontinentales despegan y aterrizan desde la capital, Islamabad, donde en 2018 se inauguró el nuevo aeropuerto que sustituye al anterior aeropuerto Benazir Bhutto, que ha quedado para labores del Ejército pakistaní. El nuevo aeropuerto es de gran tamaño y ofrece vuelos comerciales de las principales aerolíneas del mundo con un servicio similar al de los grandes aeropuertos españoles.

Ten en cuenta que los controles policiales a la salida y entrada de los aeropuertos suelen ser muy estrictos, tanto con el control de equipajes como con el control de documentación.

Recomendación: lleva tu documentación original y acompaña algunas fotocopias por si acaso. Es frecuente que la policía te solicite tu documentación varias veces durante tu viaje.

Existe otra posibilidad, que son los viajes por tren. Pakistán cuenta con una red ferroviaria heredada de la presencia británica en el país, aunque las condiciones de los viajes en tren distan mucho de las del avión.

Los trenes pakistaníes suelen viajar abarrotados de una ciudad a otra e incluso reservando plaza en primera clase, es frecuente que los vagones se llenen y viaje gente de pie. A ello hay que sumar la incomodidad de viajar en vagones sin aire acondicionado en los meses más calurosos de verano y las frecuentes averías y accidentes que sufren los trenes de menor calidad. En cualquier caso, el tren puede ser un medio de transporte efectivo para viajar de una ciudad a otra si no hay vuelos disponibles o estos son demasiado caros.

Seguridad en coches, taxis y autobuses en Pakistán

La peor parte se la llevan las carreteras de Pakistán. Es uno de los países con la tasa de siniestralidad en carretera más alta del mundo por lo que circular se convierte en una tarea de riesgo. Según estima la OMS en su Informe sobre Seguridad Vial en el mundo en 2015, las muertes por accidentes de tráfico alcanzaron ese año la cifra de 25.781 personas.

Se conduce por la izquierda (una herencia británica) pero no existen normas claras de circulación. La separación entre carriles es inexistente, la señalización es meramente orientativa, los cinturones de seguridad apenas se usan y los conductores únicamente respetan la velocidad cuando existen controles de policía. A ello se suma la presencia de motocicletas por todas partes, en las que apenas el 10% de los conductores usan casco. Además, es frecuente ver motocicletas con tres y cuatro ocupantes (en muchos casos la moto es el vehículo que desplaza a un padre con dos o tres hijos) y turismos en los que viajan familias enteras de seis o siete miembros.

Todas estas imprudencias, unidas al mal estado de las carreteras y al pésimo estado de los vehículos hacen que las cifras de muertos en accidentes de tráfico se cuenten por miles cada año. Una tendencia que parece ir en aumento cada vez más.

Además, hay que tener en cuenta que todos los años hay varios accidentes en los que se ven implicados autobuses o grandes camiones y que causan decenas de muertos. Algunos de estos accidentes tienen que ver con imprudencias y choques con otros vehículos, aunque en otros casos se ve implicado un solo vehículo que va frecuentemente sobrecargado y sufre un fallo en los frenos o en la dirección. Es por ello que no se recomienda viajar en autobús o en microbús para realizar grandes desplazamientos, especialmente por zonas rurales en las que las carreteras son peligrosas o están muy mal conservadas, con el riesgo añadido de los desprendimientos, que pueden cortar una carretera durante horas.

Los autobuses, además, tienen otro problema y es que no cuentan con aire acondicionado o un sistema de ventilación adecuado. Por ello, viajar en verano en vehículos abarrotados de gente resulta muy incómodo, especialmente si tenemos que viajar con equipaje voluminoso, del que tendremos que estar pendiente durante todo el trayecto.

En cuanto a los taxis, son la forma más rápida de desplazarse dentro de las grandes ciudades. Conviene buscar taxis con señalización de empresa a la vista y es recomendable pedir la licencia al conductor si tenemos dudas. Existen, en este sentido, muchos taxistas ilegales que ofrecen sus servicios de forma agresiva cuando ven turistas. Los taxis, en general, son baratos y rápidos para moverse de un punto a otro de la ciudad. La mayoría no tienen taxímetro, así que hay que pactar un precio con el conductor antes de montar.

Consejo: antes de subir al taxi, pregunta por el precio que van a cobrarte hasta el destino que has elegido. Si te parece muy caro, puedes regatear o decir que te parece demasiado para que el taxista ajuste su precio.

En cuanto a la opción de hacer autostop, no es una opción recomendable. Aunque hay turistas que disfrutan desplazándose de esta manera y no han sufrido nunca ningún problema, los riesgos de viajar de esta manera con desconocidos son evidentes, especialmente si se trata de turistas mujeres. Estamos seguros de que la mayoría de conductores pakistaníes están encantados de ayudar a turistas a viajar y descubrir su país, pero la opción de “hacer dedo” debería ser el último recurso para minimizar riesgos.VaVa

Vacunas e Información sobre la salud en Pakistán

Vacunas que necesitas para viajar a Pakistán

Los turistas españoles no tienen obligación de ponerse ninguna vacuna para viajar a Pakistán, aunque existen varias que son altamente recomendables. Son las siguientes:

  • Hepatitis A
  • Poliomielitis
  • Fiebre Tifoidea
  • Tétanos
  • Cólera (si se va a viajar a determinadas zonas rurales)

Es obligatoria la vacuna contra la Fiebre Amarilla si se viaja desde África o algún país de iberoamérica que sea endémico.

Enfermedades más habituales que puedes tener en Pakistán

La enfermedad más habitual al viajar a Pakistán es la diarrea del viajero. Un altísimo porcentaje de personas que visitan Pakistán durante varios días la sufren.

En realidad, no debes preocuparte demasiado (salvo por las molestias que ocasiona) porque no es un trastorno de salud grave. Es habitual porque nuestro estómago no está acostumbrado a la alimentación y la falta de higiene en el trato de los alimentos que hay en el país. Ahora bien, la diarrea debe desaparecer en pocos días modificando la dieta y mejorando la higiene a la hora de comer. En caso contrario, existe un peligro serio de deshidratación o de contraer infecciones intestinales más graves, por lo que se debe consultar con un especialista lo antes posible.

Otro de los problemas asociados es la precaria situación de los centros de salud en el país. Existe una red privada de hospitales, que en su mayoría pertenecen al Ejército, y a la que podrías acudir si dispones de un seguro sanitario y sufres una afección grave, como una fractura que requiere cirugía o una apendicitis.

Alimentación y bebidas problemáticas en Pakistán

Las recomendaciones sobre alimentos y bebidas en Pakistán son muy claras:

No debes beber agua del grifo, aunque te aseguren que es completamente potable. No sabes de dónde viene ni qué tratamientos ha tenido, así que evítala a toda costa, incluso para beber un vaso de agua o lavarte los dientes en una casa.

Consejo: Pide siempre agua embotellada y ¡ojo! asegurate de que la botella no ha sido abierta y rellenada con agua del grifo. Es bastante común.

Evita también las bebidas con hielo y las ensaladas, pues suelen estar lavadas con agua. No suele haber problema con el té (la bebida a la que todo el mundo te invitará en Pakistán), puesto que el agua está hervida.

De igual forma, hay que tener cuidado con la leche. Si consumes que sea siempre embotellada y con la caducidad al día. En algunas zonas es muy común invitar a los viajeros a un té chai (hecho con leche), con los que hay que tener cuidado. En ocasiones, el té se hace con leche fresca de los ganados de las familias, por lo que lo mejor es evitar este riesgo, especialmente si tienes un estómago sensible. Aunque los pakistaníes son muy insistentes, puedes evitar tomarlo diciendo que eres alérgico a la leche.

En cuanto a los alimentos, no hay nada especialmente peligroso, aunque debes tener en cuenta que la cocina pakistaní abusa del aceite, muchas veces de mala calidad, y del picante. Algunos platos en los que en la cocina mediterránea no echaríamos picante, como una sopa o una tortilla francesa, allí van bien servidos. Ten en cuenta esto a la hora de comer si tienes el estómago delicado y si tienes oportunidad, pide que no le echen picante a tus alimentos. Eso sí, si te gusta la spicy food, prepárate para disfrutar.

Por el lado bueno, en general disfrutarás de buenas y exóticas comidas que tienen como base el arroz, el pollo, el cordero o las legumbres, entre otras. El “biryani” es, por ejemplo, una especialidad a base de arroz típica de la cocina pakistaní. También merece la pena probar el “dal”, un plato a base de lentejas muy sabroso y nutritivo que los pakistaníes toman para comer o incluso para desayunar.

También puedes disfrutar en algunos lugares de especialidades típicas afganas, con carnes a la brasa y condimentos muy sabrosos.

Riesgos en la práctica de deportes en Pakistán

Uno de los grandes atractivos de Pakistán es la gran cordillera del Karakórum, un paraíso para los amantes del alpinismo. Hasta esta gran zona del norte de Pakistán se desplazan cada año cientos de alpinistas de todo el mundo en busca de grandes cimas como el K2, el Masherbrum, el Nanga Parbat, el Broad Peak o el paso del Gondogoro, entre otras.

Aunque hay expediciones en invierno, suelen ser de alpinistas profesionales que buscan escalar picos de más de 8000 metros con las duras condiciones climáticas invernales. Para el resto de los mortales, la temporada de alpinismo suele comenzar en abril y dura, más o menos, hasta octubre.

Es durante estos meses de primavera y verano cuando se realizan la mayoría de expediciones y trekking en las zonas montañosas, que se concentran en la provincia de Gilgit-Baltistán, en el norte del país. Los riesgos de la práctica de estos deportes son evidentes, aunque con una buena preparación física y un equipo adecuado se pueden realizar viajes a estas zonas y disfrutar de unos paisajes espectaculares. Generalmente, las expediciones que duran varios días están dirigidas por equipos de porteadores, guías locales que trabajan como acompañantes de los turistas, cargando su equipaje y guiándolos en los recorridos.

A pesar de ir acompañados por hombres expertos, los problemas más frecuentes en la práctica del alpinismo son los riesgos derivados de la altura (hipoxia, mareos, edema pulmonar, etc), los riesgos de sufrir lesiones y caídas y, por supuesto, el riesgo asociado de sufrir un problema a gran altitud, lo que dificulta el acceso de vehículos de rescate, incluyendo los helicópteros que pertenecen al ejército. A todo ello se suma las condiciones climáticas, que son muy variables y que pueden cambiar con gran rapidez en alta montaña.

Todos estos riesgos convierten el alpinismo en Pakistán en un deporte de alto riesgo: en los últimos veinte años, sesenta alpinistas españoles han muerto en estas montañas.

Ten en cuenta que, como señala el Ministerio de Asuntos Exteriores de España, la única compañía de rescate que trabaja en las montañas pakistaníes es Askari Aviation, una empresa que obliga a la contratación de un seguro que cubra un eventual rescate y al depósito de 25.000$ antes de iniciar la expedición. Además, las condiciones de esta compañía deben consultarse antes de iniciar el viaje, pues los helicópteros de rescate con los que trabajan son propiedad del Ejército pakistaní y no pueden superar altitudes superiores a los 5.500 metros.

Además del alpinismo, muchos deportistas viajan a Pakistán para realizar otras actividades, como vuelo en parapente, barranquismo, escalada o descenso de ríos en kayak. Realizar estas actividades entraña un gran riesgo por las mismas circunstancias que hemos mencionado anteriormente. Un sistema sanitario deficiente y con pocos recursos en zonas aisladas y un paisaje salvaje con ríos de caudales poderosos y paredes kilométricas de roca viva.

Nuestra recomendación es que planifiques bien tu aventura, contactando con una empresa de tours local que conozca bien el recorrido y los riesgos del deporte que vas a practicar. Por supuesto, debes comunicar a tus contactos cuáles son los recorridos que vas a realizar y es fundamental que contrates un seguro que pueda cubrir los gastos de un rescate o una hospitalización.

Recomendación: si vas a viajar al norte, a la provincia de Gilgit-Baltistán, trata de reservar un vuelo desde Islamabad hasta Skardú. El coste es de unos 100€, pero evitarás subir por la Karakorum Highway en un trayecto de unas 14/16 horas como mínimo. Además, si el tiempo acompaña, las vistas desde el avión del Nanga Parbat son espectaculares.

Aspectos culturales a tener en cuenta si viajas a Pakistán

Pakistán es un país islámico en el que la religión es el pilar principal sobre el que se sostiene la convivencia. Aunque hay minorías étnicas pertenecientes a otros grupos religiosos (hinduistas, ramas minoritarias del islam, pequeños grupos de cristianos, etc.), la gran mayoría de los ciudadanos profesan un islam suní bastante estricto.

Debes tener esto en cuenta a la hora de desplazarte, visitar determinados lugares e interactuar con la gente. Se recomienda, en todo caso, vestir con ropa poco llamativa que cubra las piernas, brazos, hombros y escotes, tanto en hombres como en mujeres. En lugares de culto, como la emblemática mezquita Faisal de Islamabad, debes tratar de no llamar la atención, no alterar el curso de las oraciones y ser discreto con las fotografías.

También se debe evitar comer y beber en público durante el mes de Ramadán y está prohibido el consumo de bebidas alcohólicas en público, que por otra parte son muy complicadas de conseguir. El consumo y posesión de drogas está severamente castigado con penas de prisión e incluso con la pena de muerte.

También se recomienda evitar hablar de ciertos temas como la religión (existe una Ley de blasfemia bastante arbitraria que castiga este comportamiento con penas de cárcel e incluso con la muerte), de política o sobre el Ejército (un cuerpo que tiene un gran poder e influencia política y que, de hecho, controla buena parte de las decisiones que toma el Gobierno).

En relación con lo anterior, por las relaciones políticas en el pasado, los ciudadanos de a pie de Pakistán mantienen una posición contraria a la presencia de Estados Unidos en la zona, por lo que no es extraño que algunos de ellos pregunten por nuestro origen, pensando que somos norteamericanos. En realidad, muchos de ellos saben que Estados Unidos lleva a cabo numerosas operaciones militares de inteligencia en el país, algo que desprecia buena parte de la sociedad pakistaní y que les lleva a mirar con recelo a los turistas occidentales.

También hay que tener en cuenta que Pakistán tiene una sociedad esencialmente patriarcal y machista. Las mujeres apenas tienen importancia en la vida pública y en las calles se ven mayoritariamente hombres. Aunque las mujeres extranjeras pueden moverse sin problemas por el país, deberán lidiar con las miradas constantes de sus anfitriones e incluso con la toma de fotografías. Además, son comunes algunos comportamientos como que no saluden a las mujeres si viajan en un grupo con otros hombres o que las mujeres se sienten en una mesa separada a la hora de comer en un restaurante.

Finalmente, conviene tener cuidado con la policía y los numerosos controles de seguridad que despliegan en las carreteras del país. Es frecuente que en trayectos largos paren a los turistas para solicitarles su documentación y su visado. En realidad, la inteligencia pakistaní, conocida como ISI, sigue los pasos al milímetro de los turistas que entran en el país. Así, con cada cambio de región y provincia, es frecuente que los visitantes deban presentarse ante la autoridad local o entreguen sus papeles en los puestos fronterizos de policía. Se recomienda, por tanto, llevar a mano nuestra documentación, mostrarnos tranquilos y no oponerse a que la policía registre nuestro equipaje o nuestro vehículo.

Conclusiones sobre la seguridad en Pakistán

Como has podido comprobar, Pakistán es un destino poco recomendable para el turismo convencional. La mayoría de los visitantes que viajan a Pakistán buscan un turismo de aventura relacionado con los deportes de riesgo como el alpinismo o la búsqueda de un viaje a un país con una cultura completamente diferente.

El gran atractivo de Pakistán son, indudablemente, sus paisajes. También su historia, ya que por su territorio discurría la conocida Ruta de la Seda, de la que todavía quedan algunos vestigios y sobre la que se puede transitar siguiendo la Karakorum Highway.

Sin embargo, los riesgos asociado al terrorismo lo convierten en un país en el que hay que extremar la precaución. También los riesgos en los desplazamientos por carretera lo convierten en un destino difícil, al que hay que viajar con altas dosis de paciencia. Aun con todo, por lo general la sociedad pakistaní recibe a los turistas con los brazos abiertos y les ofrece un trato agradable. El precio de la manutención o de las compras en el país es otro de los atractivos para visitar el país. Es recomendable, finalmente, estar atento a las alertas de seguridad que emitan los medios de comunicación o la policía, para evitar zonas de conflicto o situaciones que puedan comprometer nuestra seguridad.

Viajes al destino que viajes dentro de Pakistán, te recomendamos contratar un seguro que cubra cualquier imprevisto (problemas de salud, accidentes, pérdida de equipajes y documentación, etc). También te recomendamos encarecidamente que viajes con algún contacto local o con una empresa de turismo que pueda guiarte. En Pakistán es imprescindible contar con amigos locales que te faciliten la tarea de adaptarte a sus costumbres durante los primeros días, que te busquen alojamiento rápidamente o que te guíen por las interminables calles de las ciudades. Además, te recomendamos inscribirte en el Registro de Viajeros del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación.

Teléfonos y direcciones de interés en Pakistán

Te recordamos a continuación algunos teléfonos de interés muy útiles si viajas a Pakistán, facilitados por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación español.

Prefijo del país : 92

  • Teléfono de emergencia de la Embajada de España en Islamabad : 0300 850 16 33
  • TELÉFONO POLICÍA LOCAL – EMERGENCIAS: 15 (Para todo el país)
  • Información: 17
  • Información de llegada y salida de vuelos: 114

CONSULADO HONORARIO EN KARACHI:

First Floor, Services Club

Extension Building

Mereweather Road, Karachi

Tel.: 021-35671707

Fax: 021-35674233

CONSULADO HONORARIO EN LAHORE:

Honorary Consulate of Spain,

25-C, Zahoor Elahi Road, Gulberg-2, Lahore

Representación de España:

EMBAJADA DE ESPAÑA EN PAKISTÁN

Dirección: Street 6, Ramna 5. Diplomatic Enclave I.

P.O. Box 1144, Islamabad.

Teléfono desde España: 00 92 51 208 87 77

Teléfono: 208 87 77.

Fax: 208 87 74

Teléfono de Emergencia Consular: 0300 850 16 33 (desde Pakistán)

y 0092 300 850 16 33 (desde fuera de Pakistán).

Email: [email protected]

Pag.web:http://www.exteriores.gob.es/Embajadas/ISLAMABAD/es/Embajada/Paginas/inicio.aspx

¡Esperamos que esta guía te haya sido de utilidad y que disfrutes de tu viaje a Pakistán! Si ya has viajado, esperamos ansiosos tus comentarios sobre la seguridad en el país y tus experiencias. También puedes plantearnos dudas o cuestiones que creas que hemos pasado por alto. ¡Ah!, y si crees que esta guía puede ser útil para otras personas, no dudes en compartirla en tus redes sociales.

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