Cómo nos afectan los atascos de tráfico

Encontrarse en mitad de un atasco es una situación desagradable en la que a nadie le gusta verse envuelto.

Las grandes ciudades sufren a menudo esta situación y las consecuencias que ello conlleva, como llegar tarde al trabajo, perder el vuelo o no llegar a tiempo a una cita importante. Pero además, los atascos tienen consecuencias psicológicas en los sufridos conductores que los padecen a diario.

Como nos afectan los atascos psicológicamente?
Como nos afectan los atascos psicológicamente?

¿Quién no se ha visto envuelto alguna vez en un atasco al iniciar o terminar sus vacaciones? Lo cierto es que por muy habituales que sean, nunca terminamos de acostumbrarnos a ellos.

Tras horas inmersos en los atascos, es normal perder los nervios y la paciencia, con las consecuencias negativas que ello conlleva. Los atascos no sólo incrementan las probabilidades de sufrir colisiones por alcance sino que también son los responsables de un gran número de desequilibrios psicológicos entre los conductores.

¿Como nos influyen los atascos a nivel psicológico?

Diversos estudios científicos demuestran que cuando una persona se ve sometida a tensiones cotidianas de tipo familiar o laboral, puede llegar a sufrir trastornos anímicos en el futuro.
Uno de esos estudios analizó el comportamiento de un grupo de personas que se veían sometidas a diversas circunstancias cotidianas con connotaciones negativas y el análisis de sus consecuencias.
Los participantes debían hacer notar que situaciones habían sido más estresantes para ellos en la última década.
Se comprobó que los individuos más angustiados y con problemas de autocontrol fueron los que durante ese tiempo se habían visto sometidos a un mayor número de situaciones estresantes. Es lo que sucede un vaso se va llenando gota a gota y finalmente se desborda.

En otro estudio, se comprobaron los niveles de estrés en los participantes antes y después de sufrir un atasco. Los niveles de estrés dieron resultados sorprendentes: En las mujeres dichos niveles habían subido en casi un 9% al salir del mismo, mientras que en los hombres se habían incrementado en más de un 60%.

Esto es debido a que en el caso de los hombres que se vieron involucrados en el atasco, la respuesta de huida o acción rápida no era posible por lo que el estrés se disparó al aumentar los niveles de cortisol (hormona del estrés).

Cuando estos niveles se mantienen altos durante mucho tiempo, el sistema inmunológico se debilita provocando problemas de concentración, memoria y generando irritabilidad. A la larga estos trastornos pasarán factura a nuestra salud.

Al conducir, siempre hemos de tener presente que la prudencia y el autocontrol son imprescindibles para nuestra seguridad y para la de los demás. Estas medidas de atención y prudencia se han de incrementar aún más en el caso de conducir en situaciones adversas como puede ser en el caso de un atasco.

Los peligros más habituales en un atasco

Los peligros de los atascos de tráfico son de sobra conocidos. España es uno de los países de la Unión Europea que más padece las consecuencias de los mismos. Según las estadísticas de Tráfico, en nuestro país los conductores sufren una media de 30 horas más al volante cada año por culpa de esta situación con el consiguiente riesgo de sufrir mayor número de accidentes y problemas de salud.

Como ya hemos señalado, uno de los mayores riesgos de los atascos es el de sufrir una colisión por alcance. El riesgo se incrementa aún más por el peligro de que esa colisión desencadene un accidente en cadena de grandes proporciones. La situación incluso puede empeorar cuando las condiciones meteorológicas son desfavorables como ocurre en caso de niebla, nocturnidad, lluvia y en general, en cualquier circunstancia en la que la visibilidad sea reducida.

En estas condiciones, es imprescindible mantener una distancia de seguridad aún mayor, moderar la velocidad y extremar la precaución.

Otra situación relativamente frecuente es el riesgo de quedarnos sin combustible en mitad de un atasco. Si sospechamos que podemos encontrarnos en esta situación, habrá que ser previsores y llenar el depósito.

Si nuestro vehículo se encuentra a menudo en situaciones de atascos, sufrirá un desgaste mucho mayor que otros que no lo estén. Por tanto, será necesario vigilar todas las piezas y partes importantes del vehículo como la batería, o el embrague para asegurarnos que todas se encuentran en perfecto estado.

Pero los peligros no se limitan a los que podamos sufrir por colisiones o desperfectos del vehículo. A menudo los atascos provocan situaciones de estrés y alteración psicológica. Esta situación se acentúa en las personas que se ven involucradas a menudo en atascos de tráfico. Los síntomas de estrés o alteración psicológica que suelen aparecer en los atactos son los siguientes:

  • Dolores de cabeza
  • Irritabilidad
  • Pérdida de concentración y disminución del estado de alerta
  • Fuerte estado de ansiedad
  • Taquicardias y arritmias
  • Somnolencia

Trastornos explosivos intermitentes producidos por atascos de tráfico

Esta situación se produce cuando el conductor no puede más tras estar largo tiempo en un atasco y sufre una reacción desproporcionada de enfado o malestar que puede ser realmente peligrosa ya que a veces va acompañada de agresividad y falta de control hacia sí mismo y hacia los demás. Por supuesto, la recomendación en estos casos es evitar por todos los medios encontrarse implicado en atascos. Siempre que sea posible, se debe adelantar o retrasar la hora de coger el vehículo para evitar encontrarse con esta situación. En ningún caso hay que medicarse o tomar tranquilizantes ya que éstos son totalmente incompatibles con la conducción.

Consejos para evitar problemas psicológicos en los atascos

Como podemos ver, conducir en estas condiciones es contrario a lo que sería recomendable. La DGT recomienda que ante situaciones de atascos se actúe siempre con sentido común y máxima prudencia:

  • Evitar en lo posible las horas punta y las fechas de entrada y salida de vacaciones como puentes, navidades, etc.
  • Respetar y aumentar la distancia de seguridad
  • Armarse de paciencia y mantener la calma. Perder los nervios no hará que el atasco desaparezca.

Si eres de esas personas que sufre las consecuencias de encontrarse varios atascos todos los días, el mejor consejo que te podemos dar es que intentes evitalos a toda costa si no quieres acabar con tu salud de forma innecesaria. Pide un horario mas flexible en el trabajo, cambia de lugar de residencia o usa el transporte público aunque te cueste mas tiempo. Tu salud está en juego!

Es normal sentirse abrumado por esta situación, cuéntanos como cambiaron tu vida los atascos, que soluciones tomaste, si has tenido algún problema psicológico, o cualquier experiencia en torno a este tema.

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