Marrakech – Guía de turismo, ocio, restaurantes, hoteles y más cosas que ver

No te pierdas ni un solo apartado de esta guía para visitar una de las ciudades más espectaculares de Marruecos, Marrakech. Te contamos todo lo que no te puedes perder y cómo puedes aprovechar tu estancia al máximo por sus calles, sus mercados y sus plazas.

Marrakech es una de las ciudades más atractivas de Marruecos, y uno de sus principales focos turísticos. Tiene una gran plaza (la más grande y concurrida de África) que cambia dependiendo del momento del día, multitud de zocos por los que perderse o una gran mezquita cuyo minarete sirvió de inspiración para la construcción de La Giralda de Sevilla, entre otras muchas cosas que visitar.

Marrakech es la única ciudad que está manteniendo en los últimos años un crecimiento progresivo de turistas, especialmente alemanes y británicos, mientras que el resto del país se ha estancado como consecuencia de los problemas que experimenta la región norteafricana, relacionados con el aumento de la inseguridad y el terrorismo.

Marrakech - Guía de turismo, ocio, restaurantes, hoteles y más cosas que ver
Marrakech – Guía de turismo, ocio, restaurantes, hoteles y más cosas que ver

Marrakech es, en definitiva, una ciudad que merece la pena conocer a fondo aprovechando sus precios asequibles y su cercanía a España. Para ello, hemos preparado esta guía con todos los rincones que no deberías perderte. ¡Prepara bien tus pies para caminar y déjate llevar por las callejuelas de la gran ciudad roja!

Ubicación, tamaño y barrios de Marrakech

Comencemos por ubicar a la ciudad en su contexto. Marrakech se sitúa en la región de Marrakech-Tensift-Al Hauz, y tiene 928.850 habitantes, según el último censo de 2014. Es la cuarta ciudad más grande de Marruecos y una de las cuatro ciudades que se denominan como imperiales, junto a Rabat, Meknes y Fez.

Marrakech es una ciudad espectacular por su colorido, por el bullicio de las plazas y por los laberínticos zocos en los que el turista puede pasar horas caminando. La ciudad está dividida en grandes barrios, que describimos a continuación:

La Medina: Es el casco histórico de la ciudad, y seguramente la parte más atractiva. La Unesco la declaró, en el año 1985, Patrimonio de la Humanidad. El corazón de la Medina es la gran plaza de Djema el Fna, el centro de la actividad turística de la ciudad, donde se concentran muchos mercaderes y desde donde se puede acceder al resto de zonas interesantes.

También desde la plaza se puede pasar a los zocos, el paraíso de los compradores. Además, muy cerca de aquí nos podemos encontrar también con las famosas mezquitas de Koutoubia y Ben Youssef, con el Palacio de la Bahía y con el Museo de Marrakech, el cual alberga una importante colección de arte marroquí muy interesante. De todo ello hablaremos más adelante.

Kasbah: Se define con este nombre a la zona amurallada donde se encuentra la Mezquita Moulay El Yazid, a la cual solo pueden entrar los musulmanes, y el Palacio de El Badii. La atraviesa la calle Rue de la Kasbah. Las kasbah son elementos de la arquitectura tradicional marroquí, grandes espacios rodeados de una muralla, generalmente de planta cuadrada, que servían como lugar de protección y refugio.

Gueliz: una zona que apenas nos sorprenderá porque nada más entrar en ella parecerá que aún no hemos salido de España. Se trata de la zona más nueva y moderna de Marrakech, fundada por los franceses en la década de los años 30. Aquí se pueden encontrar edificios como centros comerciales, McDonald’s, tiendas de ropa de marcas internacionales, importantes hoteles y locales de música donde disfrutar de la noche marroquí.

Hivernage: al sur de Gueliz se encuentra este barrio que es el más lujoso de Marrakech. Aquí se sitúan las viviendas de los más adinerados de la ciudad, así como los hoteles más exclusivos, grandes chalés y mansiones.

Mellah: Al sur de la medina se encuentra este barrio que es la antigua zona judía de la ciudad. A día de hoy, poco queda ya de aquellos miles de judíos que poblaron el barrio, pero todavía se pueden contemplar sus elementos característicos, como una sinagoga, un gran cementerio o mercados judíos.

Palmeraie: es un barrio situado más a las afueras de la ciudad, al noroeste de la Medina. Su propio nombre indica sus cualidades, ya que se trata de una zona bastante árida pero con una abundante población de palmeras y otras plantas típicas de Marruecos. En los últimos años, esta zona se ha convertido en un lugar de residencia para marroquíes adinerados y para extranjeros millonarios, que han construido decenas de residencias de lujo y hoteles de gran calidad lejos del bullicio del centro.

Antes de aterrizar en la ciudad, debemos conocer cómo es la población y qué podemos esperar de ella. Por lo general, la gente es muy hospitalaria, aunque al principio todos parecen muy interesados en sacarnos el dinero. Es algo que hay que saber evitar y a lo que hay que acostumbrarse, así que veamos cómo.

Características de la población de Marrakech

Algo que hay que tener en cuenta cuando se viaja a Marrakech es que es una ciudad relativamente barata para los españoles, pero pocas cosas son gratis. Marrakech es una ciudad acostumbrada al turismo y los camareros, los taxistas o los anfitriones de un alojamiento están esperando que los visitantes les regalen siempre una propina.
También el dinero importa en acciones tan cotidianas como tomar una foto. En la plaza de Djemaa El Fna hay multitud de artistas con instrumentos musicales o con animales que te mostrarán sus habilidades, pero no te extrañe que si les haces una foto te exijan unas monedas.

A veces, solo por quedarte mirando a uno de estos artistas puedes acabar con una serpiente sobre tus hombros o con un tipo que te exige a gritos algo de dinero. Nadie se arruina por regalar unos dirhams, pero no dejes que te avasallen constantemente.

Por lo general, utilizar la frase “La Shukran” (no gracias) es suficiente para que nos dejen de insistir de forma respetuosa.

La población de Marrakech está segmentada también por zonas, según su nivel socio-económico. Por lo general, la zona de la Medina es la más tradicional, dedicada al mercadeo y al turismo extranjero, donde se concentra la población de mayor edad, con empleos tradicionales y menor poder adquisitivo. Hay que guardar las formas y vigilar nuestra forma de vestir, especialmente las mujeres.

Por otro lado, en el barrio más moderno del Gueliz, veremos gente más joven que viste con un estilo más occidental y se comporta de manera semejante a la que estamos acostumbrados. La gente aquí visita los centros comerciales o se sienta en las terrazas de las cafeterías, por ejemplo.

También hay que tener en cuenta que la mayor parte de la población es musulmana practicante, por lo que deberemos tener cuidado con nuestros comportamientos, especialmente en el contacto directo con la población y en lugares sagrados.

A través de este enlace puedes consultar cuestiones culturales relacionadas con la seguridad en Marruecos, para que conozcas algunas normas relacionadas, por ejemplo, con el regateo, el trato a las mujeres o la homosexualidad.

Cómo llegar a Marrakech

Viajar a Marrakech es una experiencia única e inolvidable que nos puede salir por mucho menos dinero del que creemos. Para ello, podemos elegir tanto hacerlo por aire, como por mar o por tierra, aunque la alternativa más común, rápida y barata es, sin duda alguna, el avión.

Llegar a Marrakech en avión

Son varias las compañías aéreas que nos ofrecen vuelos directos hasta Marrakech, aunque debemos de tener un poco de cuidado a la hora de reservar nuestros billetes porque a veces nos pueden colar escalas innecesarias.

La compañía oficial y más importante de Marruecos es Royal Air Maroc, que tiene vuelos directos desde Madrid o Barcelona, aunque sus billetes son más caros que los de otras compañías low cost.

Las compañías de bajo coste como Vueling, Ryanair o Easy Jet (desde Madrid) son las más usadas para viajar a Marrakech. En concreto, Ryanair es casi siempre la que mejores precios ofrece desde ciudades como Madrid, Barcelona, Sevilla o Valencia, con billetes que oscilan entre 15’99 y 35’99€, aunque con precios algo más elevados en festivos como Semana Santa o Navidad.

Si vuelas desde las islas Canarias, la compañía Binter Canarias ofrece vuelos directos desde Gran Canaria y vuelos conexionados desde el resto de las islas (Tenerife, La Palma, La Gomera, El Hierro, Lanzarote y Fuerteventura), el precio es sensiblemente más caro que viajar desde la Península, pero nos ahorramos tiempos de desplazamientos.

El aeropuerto de Marrakech es conocido con el nombre del Aeropuerto de Menara (RAK con sus siglas aeronáuticas) y es uno de los principales del país. Una vez lleguemos a él podremos cambiar nuestro dinero por dírhams, la moneda oficial de Marruecos, y elegir el transporte que nos llevará a la ciudad.

Para llegar al centro de la Medina desde el aeropuerto hay dos opciones, coger el autobús (más barato, unos 50 dirhams el trayecto de ida y vuelta). El autobús te puede dejar justo al lado de la plaza del Fna. Otra opción es coger un taxi (que nos puede salir entre 10 y 15 euros, según nuestra capacidad negociadora). Muchos de los taxis dicen que las tarifas son oficiales, pero no es cierto.

La distancia entre estos dos puntos es de unos siete kilómetros, por lo que hacerlo a pie no es una opción demasiado recomendable, menos aún si llevamos equipaje.

Viajar a Marrakech por ferry y carretera o tren

La otra opción, menos económica y más lenta para llegar a Marrakech es la de viajar en ferry hasta los puertos de Tánger, desde Algeciras o desde Tarifa. Hay barcos que salen diariamente desde estas ciudades y llegan a suelo marroquí en menos de una hora. Una vez allí, se puede tomar un tren (cuyo precio suele estar en torno a 210 dirhams, unos 20 euros) o también un autobús (que suele costar unos 235 dirhams). Aunque los trayectos en estos últimos son largos, tediosos y menos seguros que el tren o el avión.

También se puede viajar en coche (propio o alquilado) en cuyo caso deberemos recorrer unos 560 kilómetros por la costa este del país, pasando por Rabat y Casablanca.

Veamos ahora cómo desplazarnos dentro de la propia ciudad en taxi o autobús. Si no estamos acostumbrados a ella puede parecer caótica y peligrosa, pero enseguida te acostumbras 😉

Desplazarse en bus o taxi por Marrakech

Si es la primera vez que visitamos la ciudad, lo mejor sería contactar con un hotel que nos ofrezca desplazamientos en taxi con precios cerrados, para olvidarnos de regatear con los taxistas locales. Si no, nos tocará preguntar antes de montar en uno porque siempre hay que acordar un precio. Los taxímetros no cuentan, solo están de adorno.

En caso de elegir el taxi, te recomendamos que consultes estos consejos sobre el transporte en Marruecos, para que no te salga el trayecto más caro de la cuenta.

Los autobuses no son tan buena opción porque son más lentos, más antiguos y van llenos de gente. Eso sí, son bastante baratos. El precio, que suele costar menos de un euro en la zona céntrica de la ciudad, se le abona directamente al conductor. Ojo con llevar billetes grandes porque no tienen cambio. Mejor llevar monedas y billetes de menos de 100 Dirhams.

Otra opción es desplazarse a pie o en calesa, aunque esta última opción es más para turistas caprichosos y también más caro que cualquier otro medio de transporte anterior.

Veamos ahora los lugares emblemáticos de Marrakech, sitios que no debes perderte y para los que debes reservar algo de tiempo durante tu viaje. Si no has visto estos lugares, no has visto Marrakech.

Sitios para visitar en Marrakech

La plaza Djemaa el Fna: es sin duda el lugar más emblemático de la ciudad. Esta plaza es el centro de la Medina de Marrakech, y vertebra la ciudad antigua dando acceso a los zocos, las calles con tiendas para turistas y algunos hoteles céntricos.

En la propia plaza del Fna se pueden encontrar numerosos artistas callejeros, músicos, malabaristas, encantadores de serpientes y artesanos. También han infinitos puestos de comida con cocinas a la brasa en la que puedes tomar carne o pescado fresco recién hecho. También hay puestos de fruta y los característicos vendedores de zumos de naranja. En muchos de estos puestos puedes tomar un vaso de zumo natural por apenas 40 o 50 céntimos de euro, y están deliciosos.

Pero sin duda, el gran atractivo de la plaza de Djemaa el Fna es su cambio progresivo a lo largo del día. Si te sientas en una terraza durante la tarde, verás como los puestos de venta y la gente va cambiando constantemente.

La Koutoubia: la Koutoubia de Marrakech (también llamada Kutubía) es uno de los edificios más significativos de esta ciudad de Marruecos. Es la mezquita más grande de Marrakech y se encuentra muy cerca de la plaza anterior, aunque solo los musulmanes pueden acceder a ella. Los no musulmanes deberán conformarse con verla desde fuera y admirar el gran tamaño de su alminar, la gran torre que puede verse desde 25 kilómetros de distancia.

Se comenzó a construir en 1147 y, como curiosidad, ya hemos mencionado al inicio que este edificio tiene una gran similitud con la Giralda de Sevilla, que fue edificada tomando a la de Marrakech como modelo. Con 70 metros de altura, es el edificio más alto de la ciudad, una gran joya del arte almohade.

Los zocos: pocos lugares hay tan representativos para practicar el arte del regateo como los mercados de la medina de Marrakech. Ruidos, olores y colores se mezclan con la voz llamativa de los vendedores.

Hay que tener en cuenta que los zocos que rodean la plaza de Djemaa el Fna son los que más turistas atraen, por lo que los precios son también más elevados aquí. Aun así, es el mejor lugar para jugar al regateo con los comerciantes. Eso sí, los vendedores están acostumbrados a engañar a los turistas, así que revisa bien la calidad de los productos y trata de no pagar más de la cuenta.

Los Jardines Majorelle: son otra de las visitas obligadas cuando se viaja a Marrakech, aunque para ello debemos alejarnos un poco del centro de la Medina. Los jardines se encuentran a unos cinco kilómetros de ella, así que lo mejor para desplazarse hasta allí es coger un taxi o hablar con la recepción del hotel o el riad donde te alojes y solicitar un transporte hasta allí.

Los jardines Majorelle fueron, a partir de los años sesenta, la residencia del conocido diseñador de moda Yves Saint-Laurent, que tenía en Marrakech su segunda residencia. Tras la muerte del diseñador, los jardines se han convertido en un museo etnográfico y en un turístico jardín de cactus, palmeras y otras plantas exóticas, además de un refugio para cientos de pájaros.

Los Jardines Majorelle cuentan con más de 300 especies vegetales distintas y lo que más sorprenderá al visitante es un estilo arquitectónico y decorativo que une lo más brillante del estilo morisco de Marrakech con el Art Noveau francés que cautivó al diseñador. Todo ello puede apreciarse en el uso de los colores azules, blancos y amarillos que dotan de una atmósfera muy especial a todo el complejo.

Las tumbas Saadíes: se trata de un mausoleo junto a la mezquita Mulay el Yazid que data de finales del siglo XVI y que acoge las tumbas del sultán Ahmad Al-Mansur y de sus descendientes directos. Consta de dos salas impresionantes, pero a las que no se puede acceder físicamente. Tras hacer un rato de cola, lo que podremos hacer será asomarnos al hueco de la puerta y sacar un par de fotos rápidas. La entrada cuesta unos tres euros.
Veamos ahora la contrapartida turística. A pesar de que Marrakech es una ciudad muy turística y con grandes atractivos, hay algunos lugares en los que no merece la pena perder demasiado tiempo. Los mencionamos a continuación, para que valores si te apetece visitarlos o no.

Sitios que no merece la pena visitar en Marrakech

Los Jardines de la Menara: aunque son muy conocidos, están lejos del centro y para visitarlos es preciso coger un taxi. Pese a las fotos que podamos ver en postales o por internet, es un sitio muy dejado, con un estanque de hormigón quebradizo y sin buen mantenimiento de las instalaciones. El edificio principal tampoco está en muy buenas condiciones.

Las Murallas de la Medina: son otro de los atractivos que ofrece la ciudad e incluso se ofrecen rutas para visitarlas al completo. Tienen un perímetro de casi 20 kilómetros, por lo que recorrerlas a pie es impensable, pero el problema es que no tienen un gran atractivo. Vista una parte de la muralla, vista toda.

Los zocos de curtidores: los mercados de Marrakech están ordenados por gremios (cueros, orfebres, telas, etc.) y en todos ellos nos invitarán a visitar las zonas en las que se preparan los productos si vamos con un guía. Pero el zoco de los curtidores es un lugar bastante desagradable y poco recomendado para los turistas, especialmente los que tengan el olfato sensible. Aquí las pieles se curten con excrementos de animales y el olor es muy desagradable, por lo que algunos guías ofrecen incluso unas hojas de menta para que os las pongáis en la nariz durante la visita. En definitiva, es un lugar prescindible en la visita a los zocos.

Sitios para ir en familia en Marrakech

Puede decirse que Marrakech es un buen destino para viajar con niños. La población local es muy agradable con ellos y les permiten hacer cosas que a los adultos no se nos permiten, como tocar los productos o probar alguna delicatessen culinaria en los puestos de los mercados. Para los niños es muy divertido caminar por los zocos y descubrir la mezcla de olores y colores, así como los animales que acompañan a los mercaderes.

En la plaza del Fna, hay puestos de zumos de naranja a 40 dirhams y en la calle Passage Prince Moulay Rachid suele haber uno que hace zumos de caña de azúcar con limón riquísimos. Es una forma económica, segura y sana de hidratar a los niños.

En zonas turísticas, como los Jardines de la Menara, es frecuente encontrar malabaristas u hombres con camellos que te dejarán hacerte una foto en sus lomos por unas monedas, algo que también puede ser muy divertido para los niños. También la mayoría de Riads tiene ofertas de ocio para niños, con actividades programadas, menús infantiles en sus restaurantes, precios reducidos en las habitaciones, etc.

Otra buena opción para visitar en familia es el pueblo de Tahnaout, en el que hay un parque de atracciones muy completo, Les Terres D’Amanar, con ofertas de alojamiento, restauración y descanso para mayores y niños. Los precios varían bastante según la temporada alta o baja, pero es una opción muy recomendable para que los niños lo pasen bien en pleno contacto con la naturaleza.

Y para quienes se atrevan a recorrer las carreteras del entorno de Marrakech con niños, existe la posibilidad de alquilar un coche para realizar excursiones a ciudades como Ouarzazate (a 200 kilómetros) o a Esaouira (a 190 kilómetros). En la primera disfrutaréis de los bellos paisajes del atlas y de carreteras que serpentean entre montañas, mientras que en la segunda podréis disfrutar de la playa y de un buen pescado fresco.

Eso sí, recomendamos hacer paradas a menudo en las cafeterías y áreas de descanso que hay a pie de carretera, para que los niños no se aburran o se mareen demasiado.

Hablemos ahora de otro de los atractivos que tiene Marrakech relacionados con los cuidados corporales y la salud: sus hammams. En ellos podremos disfrutar de una experiencia relajante mezclada con las antiguas tradiciones del país.

Los mejores hammans o baños marroquíes

Los hammans son los típicos baños públicos marroquíes que disponen de aguas a distintas temperaturas. Muchos de los riads y hoteles de Marrakech poseen su propio hamman.

Uno de los más famosos, es el hamman de Dar el Bacha, un baño público histórico en la cuidad de Marrakech en el que incluso te podrás dar un masaje para soportar las horas de caminata entre las diferentes tiendas del zoco de la medina. También hay otros hammams que se pueden visitar, como el de Bab Doukkala, junto a la mezquita del mismo nombre, el Hammam Ziani, el Hammam Mouassine, el Hammam de la Rose o el llamado Le Bain Bleu, estos dos últimos con enfoques más turísticos. Todos ellos están muy cerca de la Plaza de Djemaa el Fna.

Los hammans están divididos entre los que son para hombres y para mujeres, y nunca son mixtos. Por ejemplo, el hamman Dar el Bacha tiene horario de mañana para los hombres (de 9 a 13 horas) y horario de tarde para las mujeres (13 a 21 horas).

Hay que tener en cuenta que no en todos los hammams se ofrecen jabones, toallas, esponjas para exfoliar y demás utensilios necesarios, por lo que deberemos comprarlos antes, bien en la recepción o bien en los mercados callejeros.

Veamos ahora los planes de turismo y ocio relacionados con la naturaleza que podemos disfrutar cerca de Marrakech. Hablamos, en primer lugar, de la zona del Atlas al sur de la ciudad, y a continuación, de algunas de las excursiones más recomendables que se pueden organizar desde Marrakech.

Parques naturales cercanos a Marrakech

El principal parque natural cercano a Marrakech es el Parque Nacional del Toubkal. El Toubkal es la montaña más alta de Marruecos, con 4167 metros de altitud, y su entorno es un lugar privilegiado que merece la pena visitar para conocer el Marruecos profundo, alejado de la masificación de Marrakech.

La cordillera en la que se sitúa el pico, el Atlas, está jalonada por numerosas aldeas bereberes de pequeño tamaño, en las que abundan los pequeños comerciantes, los pastores y los pequeños negocios que sobreviven gracias al turismo. Son zonas muy humildes en las que se puede disfrutar con mas tranquilidad del contacto con la población.

Es fácil ver en las carreteras a pastores con sus rebaños o a niños que caminan hacia la aldea vecina para ir a la escuela. En cierto modo, conviene visitar esta zona para disfrutar del paisaje, pero también para conocer la pobreza y la austeridad con la que aquí se vive, lejos de la bonanza económica de las ciudades.

El parque del Toubkal fue creado en 1942, y a día de hoy se ofrecen en él muchas rutas para los amantes del senderismo, el trekking o la escalada.

Excursiones para realizar desde Marrakech

Lo que proponemos a continuación son algunas de las rutas que pueden realizarse cerca de Marrakech

Ruta por la aldea Setti Fatma: Se encuentra a unos 65 kilómetros al sur de Marrakech. Es un lugar bastante turístico, una típica aldea marroquí con sus casas de adobe junto a un precioso río. Un pequeño oasis en medio de la aridez del terreno que circunda la ciudad de Marrakech.

La aldea tiene varios atractivos turísticos: el primero de ellos son las magníficas cascadas que la rodean, formadas en el oued (río) Ourika. Las cascadas forman pozas en las que podemos bañarnos con tranquilidad, aunque para acceder a algunas de ellas lo mejor es contratar los servicios de un guía turístico que nos oriente, pues no son fáciles de encontrar.

El segundo atractivo son las opciones de rutas para caminar que comienzan en esta aldea. Con guía (o sin él si somos más atrevidos) se puede disfrutar de una buena jornada de deporte en un entorno rebosante de naturaleza y con el agradable sonido del río.

Las cascadas de Ouzoud: Se encuentran a unos 160 kilómetros al oeste de Marrakech, relativamente cerca de Beni Mellal. Se trata de una gran cascada en varias alturas que merece la pena visitar si se tiene tiempo. Además del espectacular salto de agua, se pueden ver monos y multitud de pájaros en el entorno. En la zona hay una gran oferta de alojamientos a precios asequibles, aunque en temporada alta es una zona masificada por el turismo y los precios suben bastante. El recorrido de las carreteras entre montañas que hay que hacer para llegar hasta allí también es bastante sugerente.

La estación de esquí de Oukaimeden: es otro de los atractivos turísticos de la zona. A unos 80 kilómetros al sur de Marrakech, se puede llegar a ella a través del pueblo de Ourika. Es una estación bastante completa, con alojamientos cercanos, aunque no tiene las condiciones de las estaciones españolas en lo que a atención médica e instalaciones de seguridad se refiere.

Ruta por el palmeral de Marrakech: Como hemos mencionado más arriba, el Palmeraie de Marrakech es una zona muy extensa y árida que a día de hoy está poblada por mansiones y establecimientos hoteleros de lujo. Sin embargo, es una buena opción para realizar una excursión por las zonas que todavía están sin ocupar a lomos de un camello. Paseando por aquí se puede descubrir el territorio marroquí en todo su esplendor.

Las excursiones desde Marrakech son actividades con mucha demanda por parte de los turistas, y las agencias de viaje lo saben. En la zona del aeropuerto de Marrakech y en la plaza Djemaa el Fna hay numerosas agencias que, además de estas excursiones que hemos mencionado, organizan viajes hacia el Sáhara o hacia las costas.

Estos desplazamientos incluyen rutas en camello, rallies en 4×4 por las dunas o actividades de aventura en el Atlas. Los precios son más elevados que si vamos por nuestra cuenta, pero el hecho de tenerlo todo organizado tiene un coste que, dependiendo de nuestros gustos, a veces merece la pena pagar.

Pasemos ahora a otro de los asuntos a tener en cuenta si viajamos a Marrakech. Seguro que cuando planifiques tu viaje, tus amigos o familiares te pedirán que les traigas un recuerdo, así que aquí van algunas sugerencias de lo que podrás comprar en la ciudad.

Qué comprar en Marrakech, productos típicos o souvenirs

Lo cierto es que para los amantes de las compras, Marrakech es un destino muy adecuado. Los zocos que se encuentran en la medina tienen infinidad de productos que pueden servir como souvenir para regalar, de los que hablamos a continuación:

  • Accesorios de cuero: como cinturones, riñoneras, carteras, bolsos, etc. Son productos muy típicos, de buena calidad y a los que se les puede dar uso.
  • Ropa: la ropa y accesorios de vestir, tipo pañuelos o bufandas, son también un regalo bastante socorrido. Hay productos, como los trajes de danza del vientre, que aunque se vendan mucho no son típicos de Marruecos, sino de otros lugares de Oriente. La mayoría de ropa típica de hombres, tipo chilabas, no se llevan en España, pero hay algunas prendas de mujer, como blusas o faldas que si se pueden vestir con total normalidad en nuestro país.
  • Calzado: Hay puestos en los zocos que solo venden babuchas y sandalias. Son bastante llamativos por sus colores y la forma en las que las ordenan, y también son productos muy típicos. Son, en general, bastante baratas, así que se pueden comprar como capricho o recuerdo, aunque sepas que no te las vas a poner nunca.
  • Especias para cocinar: Los puestos de especias son también impresionantes. Es quizá el mejor regalo que uno se puede traer a España, puesto que la mayoría son de muy buena calidad y son de fácil transporte en bolsitas o pequeñas cajas. Podemos elegir entre azafrán, menta, comino, pimientas, hierbas aromáticas, plantas medicinales, tés y muchas más.
  • Artesanías: un buen regalo puede ser un tajín, una especie de cazuela de barro con forma piramidal en la que se hacen los tradicionales guisos de carne o pescado en Marruecos. Las hay de todos los tamaños, aunque son frágiles para llevarlas de viaje. También hay otras piezas como lámparas, que tienen el mismo problema, el espacio que ocupan para viajar de vuelta a España. Aun así, las lámparas son muy bonitas y hay infinidad de modelos.
  • Joyería: hay puestos en los zocos con abundantes artículos de joyería. Son un bonito detalle para regalar, aunque aquí se cumple a la perfección el dicho de “no es oro todo lo que reluce”. Hay que saber regatear bien para comprar joyas a buen precio y que no te cuelen un colgante de chapa.
  • Alfombras: hay de todos los tamaños y colores, y en cuanto las veas querrás llevarte una a tu casa. Las alfombras tienen dos inconvenientes: el tamaño para transportarlas y el precio, ya que las buenas suelen ser un poco caras.

El horario comercial de las tiendas suele ser variable, aunque se parece bastante al español. Las tiendas suelen abrir entre las 9:00 y las 10:00 de la mañana y cerrar a eso de las 20:00 o las 21:00 de la tarde.
Algunas de ellas cierran también al mediodía, a la hora del almuerzo, y otras suelen descansar los viernes, aunque los zocos, por ejemplo, se encuentran normalmente abiertos todos los días, e incluso los domingos y festivos.

También hay que tener en cuenta que algunas tiendas cierran en el horario de rezos, algo que suelen indicar cruzando un palo en la entrada. Esto significa que podemos volver más tarde para comprar algo en lo que estemos interesados.

Pregunta en tu alojamiento cuando lleves unos días y tengas cierta confianza, donde puedes comprar los souvenirs más baratos. Hay que tener cuidado y haber comparado precios primero, porque podrán referenciarte a un vendedor que luego les de propina por haberos traído hasta allí.

En cualquier caso, a la hora de comprar algo deberemos practicar el arte del regateo para conseguir un buen precio. Es recomendable dejar que sean los vendedores quienes ofrezcan una cifra inicial para tratar de pagar en torno a un tercio de esa cantidad, algo que no siempre es fácil.

Si ofreces una cifra y automáticamente el vendedor te da la mano y te entrega el producto para que le des el dinero, acabas de hacer un mal negocio.

Veamos a continuación la oferta de restauración que ofrece Marrakech, asequible para todos los bolsillos y con servicios que cambian mucho dependiendo de lo que nos queramos gastar. Empecemos por lo más barato.

Mejores restaurantes baratos en Marrakech

La mejor recomendación para comer barato en esta ciudad es dejarse caer por la plaza de Djemma el Fna al atardecer, cuando abren los puestos de comida. Es cierto que las condiciones no son las mejores (la comida no está bien almacenada, las medidas higiénicas no son las más adecuadas y en temporada alta hay demasiado bullicio y poco espacio) pero merece la pena probar al menos un día para empaparse bien de la cultura culinaria marroquí.
El pescado y marisco suele ser fresco y las brochetas de pollo o ternera también tienen buena fama. Hay otras especialidades, como la cabeza de cordero o la sopa de caracoles, aunque estas son para los más atrevidos.

Otra opción, con un aliciente especial, es el restaurante Amal en la Rue Ibn Sina, en el barrio de Gueliz. Se trata de un restaurante-cooperativa en el que cocinan y aprenden mujeres marroquíes en riesgo de exclusión social. Una iniciativa que funciona bastante bien porque además ofrecen comida de calidad a precios muy baratos.

Por último, siempre nos quedará la opción de visitar el barrio de Gueliz para acudir a los típicos establecimientos que podemos encontrar en cualquier ciudad europea. Es una opción para quienes renieguen de la comida que no conocen, pero… ¿de verdad vas a Marrakech para acabar en un McDonald’s?

Mejores restaurantes relación calidad-precio en Marrakech

Veamos ahora algunos establecimientos en los que podemos disfrutar de la cocina típica marroquí sin grandes estridencias en los precios. No son tan baratos como las opciones anteriores, pero mejora mucho el servicio y la calidad de los productos.

Dar Cherifa es una buena recomendación para comer o cenar. Aunque está en plena medina, no es sencillo acceder a este local que es un antiguo palacete típicamente marroquí. Está alejado del bullicio de la plaza de Djemaa el Fna, así que se puede degustar tranquilamente toda la oferta gastronómica a precios razonables por el servicio que dispensan.

La Cantine des Gazelles también es conocida en Marrakech por su buena situación y por su comida. Platos típicos marroquís, y algún añadido europeo como las pizzas, por precios bastante asequibles. Llama la atención su decoración (el local es verde y rosa) y el trato del personal es muy bueno.

El restaurante Libzar es otra buena opción, aunque no la más barata. Dispone de un menú degustación por 280 dirhams muy completo, con platos típicos marroquís adornados con un toque de modernidad. El local es acogedor y está limpio, y el personal es muy amable.

También hay que considerar en este apartado la posibilidad de tomar algo en las cafeterías de la propia plaza de Djemaa el Fna, como en el Café Argana o el Café Glacier. Eso sí, no son tan baratos como otros locales (por su ubicación y sus vistas privilegiadas de la plaza) y tampoco tienen tanto encanto porque están más masificados por el turismo.

Veamos por último las ofertas de restauración de lujo, con restaurantes no aptos para todos los bolsillos.

Mejores restaurantes caros, exóticos o exclusivos en Marrakech

La mayoría de los restaurantes de lujo de Marrakech ofrecen platos típicos de la cocina marroquí mezclados con influencias de cocinas europeas, o algunas más exóticas como la japonesa o la thailandesa.
Listamos a continuación algunos de ellos, para quienes buscan cenas más elaboradas e incluso con vistosos espectáculos musicales:

Le Stylia: un inmenso palacete con una decoración exuberante y luminosa que ofrece una amplia carta de influencia marroquí y europea.

La maison arabe: un restaurante dentro del hotel que lleva el mismo nombre, en plena Medina. Cocina tradicional amenizada con música que mezcla la influencia árabe con la andaluza. Tiene menús degustación por unos 50€.

Pepe Nero: es otro local muy céntrico que une la comida marroquí con la italiana. Muy recomendable, al menos para probar una vez.

Gastro MK: es un local que está dentro del hotel Maison MK. El hotel en su conjunto es muy lujoso y el restaurante ofrece un menú degustación por 650 Dh, unos 60 euros. Posiblemente, uno de los mejores restaurantes de Marrakech.

Veamos ahora las ofertas de alojamiento. Como en el caso de los restaurantes, las hay para todos los bolsillos, así que empecemos por lo más barato para descansar bien en Marrakech.

Mejores hoteles baratos en Marrakech

En Marrkech podemos distinguir entre alojamientos convencionales (tipo hotel u hostal a la europea) y los característicos riads. Los riads son pequeños palacetes que ahora se han reconvertido en alojamientos y son un gran atractivo turístico en sí mismo. Muchos de los riads existentes son gestionados por europeos y mezclan de forma exquisita decoración marroquí con sus estucos, arcos y ribetes con arte andaluz o decoración contemporánea.
Ambas opciones son válidas para dormir bastante barato pero bien en Marrakech. Si buscamos hoteles económicos podemos hablar de los siguientes:

¿Se pueden encontrar alojamientos más baratos? Pues claro que sí, pero por menos precio también encontrarás menos comodidades, menos limpieza y, quizá, un trato menos profesional.

Mejores hoteles relación calidad precio en Marrakech

Lo de la calidad de un hotel es siempre algo bastante subjetivo. Sin embargo, en Marrakech, y en Marruecos en general, hay diferencias claras entre los buenos y los malos hoteles. Por eso, muchos turistas prefieren pagar más por un alojamiento en el que saben que van a recibir un buen trato y un servicio adecuado, obviando las superofertas que pueden llevar a engaños.
Si eres uno de esos turistas que desea un alojamiento de calidad a precios no desorbitados (luego veremos los alojamientos de lujo y precios no aptos para todos los bolsillos), aquí van algunos Riads que tienen una buena reputación en Marrakech:

Mejores hoteles de lujo en Marrakech

La oferta de lujo turístico en Marrakech incluye, por supuesto, los alojamientos. Hay hoteles de tipo europeo muy conocidos, incluso algunos con tanta solera como La Mamounia, un hotel de 5 estrellas perteneciente al exclusivo grupo de los The Leading Hotels.

Pero sin duda, lo mejor para disfrutar de una auténtica estancia de lujo son los riads. La mayoría de los riads cuenta con pocas habitaciones para los huéspedes, por lo que es mejor reservar con tiempo si se va a viajar en épocas de mucha ocupación turística. Además, todos los riads suelen tener su propio restaurante que suele ser en sí mismo la joya de la corona de estos establecimientos hoteleros.

Estos establecimientos son los más lujosos de Marrakech, y entre los mejores podemos mencionar el Riad Clementine, el Villa Makassar, el Riad Joya, el Riad Dar Anika o el Royal Mansour (cuyos precios mínimos no bajan de 1000 euros la noche).

En cuanto a hoteles convencionales de alta calidad, el Sofitel Marrakech Lounge and Spa o el Hotel Les Les Deux Tours Marrakech son buenas opciones, aunque no son baratos.

En cuanto al ocio nocturno, nos queda repasar la oferta de pubs, bares y discotecas en las que podemos divertirnos como lo hacemos en España. Veámoslo en el siguiente apartado, en el que te ofrecemos algunos de los mejores locales de la ciudad.

Mejores pubs de Marrakech – Planes Nocturnos

No pienses que por tratarse de un país islámico la gente no sale a disfrutar de la noche en Marrakech. De hecho, son numerosas las opciones que nos encontramos aquí, tanto en locales cerrados como en lugares al aire libre.

La plaza de Djemaa el Fna vuelve a ser el epicentro de la actividad nocturna, con artistas callejeros, bailarines y música en directo con instrumentos tradicionales marroquíes. La gente se agolpa en la plaza, entre el gentío, los colores, el caos y la marcha.

Sin embargo, Marrakech no sólo ofrece su Medina como pasatiempo nocturno, aunque en ella es posible que encontremos el ambiente más marroquí y más propio de la ciudad. Para los visitantes que busquen un ambiente más occidental, en pubs y discotecas, los barrios de Gueliz y de Hivernage son la alternativa. Allí se encuentran multitud de bares nocturnos y discotecas, como la famosa Pacha, por ejemplo, en plena avenida de Mohammed VI, una de las principales arterias de la ciudad moderna.

En cuanto al consumo de alcohol, oficialmente prohibido por la religión islámica, Marrakech es una ciudad bastante libre en todos los sentidos, y en la mayoría de bares y de discotecas encontraremos fácilmente bebidas alcohólicas.

En algunos bares o clubes es muy común encontrarse con música marroquí en directo, así como con bailarinas de danza del vientre, orquestas, etc. Es el caso de locales como el Palais Jad Mahal, el club Montecristo o el club Azar Marrakech, a los que acuden turistas de todo el mundo cada noche. Generalmente, la entrada a clubes, bares y discotecas es gratuita y tampoco hace falta ir hecho un pincel para que te dejen entrar.

Veamos ahora algunas de las zonas con cierto riesgo de Marrakech, o más bien, conductas de riesgo que debemos evitar para que todo vaya según nuestros planes.

Zonas más peligrosas de Marrakech

Aunque Marrakech es un lugar seguro con años de turismo, hay que tener en cuenta algunas recomendaciones para poder tener una estancia lo más agradable posible.

Es una ciudad grande, y como tal, deben extremarse las precauciones en zonas muy concurridas para evitar los hurtos, así como evitar caminar solos por la noche por zonas que no conocemos bien.

También hay que tener en cuenta que Marruecos tiene un nivel alto de riesgo de atentado terroristas, y hay que añadir que estos ataques, que proceden de grupos yihadistas, suelen ir contra intereses o establecimientos occidentales, como el caso del último atentado en Marrakech, en 2011, contra el Café Argana, en el que murieron 17 personas, la mayoría turistas extranjeros.

Es cierto que en cuanto a la seguridad no existen muchos problemas. Podemos encontrarnos, como decíamos, con carteristas que van a por los turistas despistados o con guías turísticos falsos en zonas de interés para visitar, algo bastante típico en el país. En general, debemos seguir las mismas reglas de seguridad que tendríamos en una ciudad europea que no conozcamos (no subir a coches de desconocidos, no separarse si vamos en grupo, desconfiar de las gangas, evitar las zonas mal iluminadas de noche, etc). Por supuesto, en las calles laberínticas de la Medina, los niños siempre deben ir de la mano de sus padres para no perderse.

También hay que tener en cuenta los problemas con la vestimenta de las mujeres, el consumo de alcohol o las muestras de afecto entre parejas homosexuales. Para informarte bien de todo ello, te recomendamos que visites esta sección sobre los aspectos culturales y la seguridad en Marruecos.

Algunas recomendaciones adicionales para visitar Marrakech

Lo primero que debemos mencionar aquí es algo positivo para disfrutar verdaderamente de la ciudad: merece la pena pasar una tarde completa en el entorno de la plaza de Djemaa el Fna para apreciar los cambios y ver el atardecer mezclado con el gentío y los ruidos de los puestos de comida.

Ahora bien, no todo es de color de rosa en Marrakech. La gente está bastante necesitada y ven en el turista una fuente de ingresos, por lo que es frecuente que todo el mundo se ofrezca para ayudarte, para acompañarte a algún sitio o para venderte algo a toda costa. Para no ser descortés se puede contestar “La, shukran”, que significa “no, gracias”. Esto implica que debes desconfiar de lo que se te ofrezca como gratis. En Marruecos es todo bastante barato, pero nada es gratis.

Los agasajos a los turistas buscan siempre un beneficio económico, por lo que si no queremos algo debemos dejarlo claro desde el principio. Si no, sus buenos modales se transforman pronto en gritos y pueden llegar a increparte. Lo mejor en estos casos es mirar para otro lado y alejarte de allí como si no existieran.

También te aconsejamos que, si vas a pasar una larga estancia en Marrakech o deseas practicar algún deporte, valores la posibilidad de contratar un seguro que te cubra cualquier lesión o enfermedad, ya que el sistema sanitario público marroquí no está al nivel del español.

Si te gusta el contacto cultural con la población local, conocer su auténtica forma de vida, su gastronomía más tradicional o aprender su idioma, te recomendamos que salgas de Marrakech y viajes a las zonas rurales que hemos mencionado anteriormente. Allí, la presión sobre el turista es sensiblemente menor y disfrutarás más del contacto con los lugareños.

Por último, te dejamos una serie de documentales que dan una visión global de Marrakech, para que disfrutes de muchas de las cosas que hemos hablado en esta guía sin moverte de tu silla. Échales un vistazo porque te ayudarán a descubrir algunos rincones secretos de la ciudad.

Documentales que ver sobre Marrakech

Listamos a continuación una serie de documentales o programas de televisión que puedes ver para hacerte una idea de lo que es Marrakech.:

Españoles por el Mundo: Marrakech

El conocido programa de Televisión Española estuvo en Marrakech entrevistando a españoles que viven y trabajan en la ciudad marroquí que nos cuentan de primera mano cómo es la ciudad, además de dar algunos trucos como cómo comprar cuando vas al zoco. El programa dura 50 minutos.

Callejeros viajeros Marrakech

El conocido programa cámara en mano de Cuatro, también estuvo en la medina de Marrakech mostrando bajo su peculiar visión sin ocultar la realidad social: venta de hachís en Marrakech, operaciones dentales sin mucha higiene, aunque también nos asombran con la sofisticación de los palacetes convertidos en riads.

Madrileños por el mundo: Marrakech

Un programa similar al de españoles por el mundo pero centrado en madrileños que llevan varios años viviendo y trabajando en Marrakech. A través de sus testimonios uno puede hacerse una idea de lo que puede encontrar en esta ciudad.

Lonely Planet en Marrakech

Esta famosa página de guías tiene numerosos vídeos de corta duración en Youtube en los que destacan los atractivos turísticos de Marrakech. Tienen una pega, y es que están en inglés.

Conclusiones

Si has llegado leyendo hasta aquí, ¡felicidades, ya estás [email protected] para viajar a Marrakech y disfrutar de la ciudad como se merece!

Habrás podido comprobar que Marrakech tiene pros y contras, pero es un destino turístico exótico muy cerca de España y que resulta bastante económico. También debes tener en cuenta que la mayoría de los visitantes de esta ciudad repiten para descubrir todos sus rincones.

Te animamos a que compartas con nosotros tu experiencia si eres uno de ellos dejando un comentario aquí abajo. Y si tienes amigos o conocidos que están pensando en viajar a Marrakech, envíales esta guía para acabar de convencerles!

Marrakech – Guía de turismo, ocio, restaurantes, hoteles y más cosas que ver
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