Vinos ecológicos españoles – Todo lo que tienes que saber sobre ellos

¿Qué es un vino ecológico? ¿Son más caros que el resto de vinos? ¿Cómo me aseguro de que un vino es ecológico? Si quieres resolver todas tus dudas sobre estos vinos esta es tu guía.

Seguro que has oído más de una vez el término vino ecológico. ¿Pero qué es exáctamente?

Pues tiene que ver con una práctica cada vez más extendida en nuestro país, la de la agricultura ecológica. De hecho, en 2015 los viñedos ecológicos ocupaban ya un 9% de la superficie total de viñedos españoles. Es decir, la importante suma de 96.591 hectáreas.

Vinos ecológicos españoles
Vinos ecológicos españoles

Además de contar con unas amplias superficies de producción, el impacto que el vino ecológico tiene sobre la economía se puede apreciar en regiones como Castilla y León, comunidad autónoma que está a la cabeza de la producción de vinos ecológicos, con 193 industrias productoras (entre bodegas y embotelladoras de estos vinos), según datos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.
Por eso, si te pica la curiosidad por conocer más sobre los vinos ecológicos y cómo benefician tanto a nuestra salud como a los cultivos no te pierdas ni un apartado de esta guía.

¿Qué son los vinos ecológicos?

Los vinos ecológicos son aquellos que se fabrican a partir de uvas cultivadas siguiendo los estándares y normativas de la agricultura ecológica y que están clasificadas como tales por los diferentes organismos reguladores que veremos más abajo.

Con las uvas ecológicas se produce el llamado vino ecológico, que puede fabricarse de forma natural o siguiendo procesos industriales pero dentro de la normativa de la agricultura ecológica. Los vinos ecológicos siguen procesos mucho más naturales que los vinos convencionales y, por ley, deben cumplir una serie de estrictos requisitos. Veamos cuáles son a continuación.

Normativa y certificación de los vinos ecológicos en España

La normativa que rige las certificaciones de los vinos ecológicos depende actualmente de la Unión Europea. En el año 2012, se aprobó el Reglamento (UE) Nº 203/2012 de la Comisión del 8 de marzo de 2012 sobre las prácticas enológicas y las restricciones de los vinos ecológicos, que modificó el Reglamento (CE) no 889/2008.

Hasta entonces, el precedente lo había sentado el Reglamento (CE) nº 834/2007 del Consejo, de 28 de Junio de 2007, que entró en vigor el 1 de Enero de 2009.

Hay que señalar, entonces, que hasta 2012 no existía como tal la certificación oficial de vino ecológico, y lo que existían eran normas que certificaban el “vino elaborado con uvas ecológicas”, pero esas normas no cubrían todo el proceso de producción, por lo que uvas ecológicas podían ser tratadas en las bodegas con procesos no naturales.

Además, independientemente de la normativa europea, cada Comunidad Autónoma en España tiene competencias para regular la producción y certificación de los vinos ecológicos, por eso se pueden encontrar diferentes etiquetas en las botellas dependiendo del origen de la producción.

Certificados de los vinos ecológicos
Certificados de los vinos ecológicos

Veamos ahora las características de los vinos ecológicos y las normas que deben cumplirse para fabricarlos.

Estas normas que detallamos a continuación afectan a toda la cadena productiva, desde que se prepara la tierra para cultivar las vides hasta que se embotella el vino para venderlo. Los vinos ecológicos deben cumplir todas y cada una de estas características para que sean certificados como tales.

Características de los vinos ecológicos

Los vinos ecológicos deben cumplir las siguientes características para que sean considerados como tales:

  • El control de los abonos: la producción de las viñas debe hacerse únicamente con abonos orgánicos naturales. Estos pueden ser de origen animal (como el estiércol) o de origen vegetal (como los sarmientos triturados o el compost), pero nunca pueden ser abonos artificiales con productos químicos industriales.
  • El control de los plaguicidas: en el mismo sentido que se prohíben los abonos y fertilizantes químicos, la agricultura ecológica no hace uso de plaguicidas de origen artificial. Con esta técnica, la planta acaba fortaleciéndose a sí misma y no necesita de plaguicidas externos.
  • La quema de rastrojos: en los campos que producen uvas ecológicas no está permitido la quema de los rastrojos y sarmientos que se obtienen cada año tras la poda.
  • La adición de sulfitos: durante el proceso de fermentación convencional se utilizan los sulfitos para controlar la presencia de levaduras y frenar el proceso de oxidación. En los vinos convencionales se detalla la presencia de estos componentes con una etiqueta en cada botella que advierte “contiene sulfitos”. La cantidad de sulfitos que puede contener un vino ecológico debe ser menor que las de los vinos convencionales. Más abajo detallamos estas cifras y hablaremos de los vinos ecológicos con y sin sulfitos.
  • Los tapones: los cierres de las botellas de vinos ecológicos deben ser de corcho natural, y no con materiales sintéticos o metales. El corcho mantiene intactas las propiedades del vino y además contribuye a la explotación responsable y al mantenimiento de los alcornoques del entorno de las viñas.
  • Las uvas deben ser recogidas a mano: de hecho, todo el proceso de cultivo de las vides y de recolección de las uvas debe hacerse manualmente, sin utilización de vehículos agrícolas.
  • La maduración de las uvas: el periodo de recolección de las uvas no depende de las variaciones del mercado, como ocurre en algunos vinos tradicionales cuyo proceso de maduración se controla con productos químicos, sino que depende del clima y del propio proceso natural de maduración. Es decir, las uvas se recolectan en su punto ideal de maduración para poder extraer de ellas todas sus propiedades beneficiosas.

Los vinos ecológicos deben seguir un proceso natural desde que se cortan las uvas hasta que salen embotellados por la puerta de la bodega. De hecho, la normativa europea pone numerosos requisitos a los procesos que sufren los vinos en las bodegas, excluyendo, por ejemplo, procesos físicos y químicos como la concentración parcial en frío, la eliminación del anhídrido sulfuroso, la desalcoholización parcial, o los tratamientos mediante electrodiálisis o con intercambiadores de cationes para la llamada estabilización tartárica del vino.

A pesar de sus complicados nombres, estos procesos se llevan a cabo frecuentemente en la producción convencional del vino como forma de corregir algunos problemas que tienen las uvas en origen. Sin embargo, la producción de vino ecológico busca un proceso mucho más simple, basado en tratamientos que no afecten a los procesos naturales del vino.

Veamos ahora el controvertido tema de los sulfitos. Explicaremos qué son y cómo afectan a la producción del vino y a nuestra salud.

Los vinos ecológicos y los sulfitos

Se conocen como sulfitos al anhídrido sulfuroso, también llamado SO2, que se añade a los vinos para impedir la aparición de bacterias y también para retrasar la oxidación. Es decir, los sulfitos son un conservante que, además, se ha utilizado desde hace siglos. Se incluyen en las famosas etiquetas E- que describen las composiciones y añadidos de los alimentos. Concretamente, los sulfitos corresponden con los números que van desde el E-220 al E-228.

En la actualidad, la normativa europea establece que los vinos tintos convencionales pueden contener hasta un máximo de 150mg/l y en el caso de vinos blancos y rosados tradicionales el límite se fija en 200mg/l. En el caso de los vinos ecológicos, los límites son de 100 mg/l para el vino tinto y 150mg/l para el vino blanco y rosado.

El motivo por el cual los vinos tintos tienen un límite más bajo es porque contienen más taninos que el vino blanco o rosado. Estos taninos actúan también como conservantes y antioxidantes, por lo que no es necesario añadir tanta cantidad de sulfitos.

Dependiendo de los criterios de cada bodega, los sulfitos pueden añadirse en diferentes Momentos del proceso de la producción del vino. En algunos casos, los sulfitos se añaden directamente en el mosto es decir, antes de iniciar la fermentación. También pueden añadirse una vez ha terminado el proceso de fermentación, o sea, cuando el mosto ya se ha convertido en vino.

Los sulfitos también pueden añadirse en las propias botellas para evitar la formación de bacterias o también en las mismas barricas vacías para evitar la formación de hongos y otros microorganismos. Ahora bien, hay bodegas que prefieren no añadir sulfuroso y comercializan vino ecológico sin sulfitos. Veamos cómo y por qué lo hacen.

Vinos ecológicos sin sulfitos

¿Existen los vinos ecológicos sin sulfitos? La respuesta correcta es no, puntualizando que pueden existir los vinos ecológicos sin sulfitos añadidos. La diferencia de los segundos es que no se les añaden sulfitos aparte de los que ya lleva el propio vino. Porque ahí está la clave: cualquier vino tendrá siempre un mínimo contenido de sulfitos que se producen de forma natural durante el proceso de fermentación y que puede estar entre los 10 y 20 miligramos por litro. Son los llamados sulfitos endógenos.

De hecho, otros alimentos y bebidas que se producen con fermentación, como la cerveza, la sidra o el pan, contienen sulfitos.

El etiquetado de los vinos indicará “Contiene Sulfitos” siempre que la cantidad de sulfuroso sea superior a 10 mg/l. Esto es obligatorio en nuestro país para advertir a las personas alérgicas. Por eso, a pesar de que se trate de un vino sin sulfitos añadidos, en personas alérgicas a estos compuestos pueden generar reacciones alérgicas causadas por los sulfitos endógenos o naturales.

Una vez que hemos repasado las características de los vinos ecológicos, queremos hacer hincapié en sus diferencias con los vinos tradicionales. Para ello, hemos preparado esta tabla-resumen que te será de gran ayuda para entender las diferencias en el proceso de fabricación y en el tratamiento de las viñas y del propio vino.

Diferencias entre los vinos tradicionales y los vinos ecológicos

Vinos tradicionales Vinos ecológicos
¿Se pueden usar abonos y plaguicidas químicos en las viñas? No
¿Llevan sulfitos? Si, hasta un máximo de 150mg/l en tintos y 200mg/l en blancos y rosados Sí, hasta un máximo de 100mg/l en tintos y 150mg/l en blancos y rosados
¿Como se realiza la recolección de las uvas? Con maquinaria agrícola Manualmente
¿Los tapones pueden ser sintéticos? No
¿Se usan procesos fisico-químicos en el tratamiento en bodega? (electrodiálisis, desalcoholización…) No

Podemos comprobar que las diferencias entre ambos tipos de vinos son muy importantes y condicionan todo el proceso de producción. Teniendo esto en cuenta, muchas bodegas se han especializado en vinos ecológicos y prácticamente todas las Denominaciones de Origen de nuestro país tienen ya en su catálogo uno o varios vinos ecológicos. Repasemos estas Denominaciones de Origen que aglutinan vinos de todos los rincones de la geografía española.

Principales Denominaciones de Origen de vinos ecológicos

Listamos a continuación, por orden alfabético, las principales Denominaciones de Origen de vinos ecológicos españoles.

  • Alella
  • Catalunya
  • Cava
  • Conca de Barberà
  • Costers de Segre
  • Empordà
  • Jumilla
  • La Mancha
  • Manchuela
  • Montilla-Moriles
  • Navarra
  • Penedès
  • Pla i Llevant de Mallorca
  • Priorat
  • Ribera de Duero
  • Rioja
  • Rueda
  • Sierras de Málaga
  • Terra Alta
  • Toro
  • Utiel-Requena
  • Valdepeñas
  • Valencia

Conclusiones sobre los vinos ecológicos

Como vemos, los vinos ecológicos son ya una alternativa real y que, aunque tradicionalmente ha sido más cara que los vinos convencionales, a día de hoy compite en precios con sus rivales directos en el mercado de nuestro país.

Pero es que además de competir en precio lo hacen también en calidad. Muchos vinos ecológicos destacan por sus extraordinarias características organolépticas, y con ello consiguen atraer a los consumidores no sólo por su filosofía ecológica sino también por su sabor. Si estás pensando en comprar vino ecológico, aquí puedes acceder a nuestra guía de los mejores vinos ecológicos españoles.

Y es que como seguramente ya sepas, el vino es recomendable en pequeñas dosis porque cuenta con antioxidantes naturales, los llamados polifenoles, que contribuyen a retrasar el envejecimiento y previenen las enfermedades cardiovasculares. Estas propiedades son todavía mayores en los vinos ecológicos, porque las partes que contienen estas sustancias (como la piel de las uvas) están sometidas a menos tratamientos que alteren su composición.

Así que ya sabes, si quieres tomar un vino ecológico en buena compañía no dudes en compartir este artículo para que tus amigos y familia descubran todas las ventajas de estos buenos caldos.

Y si lo que estás buscando son buenos vinos españoles, ecológicos o no, a un precio asequible, no te pierdas nuestras guías con decenas de vinos que puedes organizar por añadas, Denominaciones de Origen, puntuaciones y precios. Todos ellos por menos de 10€.

Vinos ecológicos españoles – Todo lo que tienes que saber sobre ellos
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